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Dibujar para enamorar: cómo el diseño del packaging puede hacerte vender más

¿Listos para un paseo visual-sensitivo por envases que no solo se ven, sino que se sienten? Hoy vamos de la mano de la neurociencia del diseño del packaging para ver cómo la ilustración se convierte en el ingrediente invisible que engancha al consumidor antes de que abra el producto.

En cada visita a un supermercado (o e-commerce) hay saturación: miles de productos compiten por la atención, por un segundo de mirada, por ese “¿y esto qué es?”. Y lo que sabemos es que un buen diseño del packaging alimentario puede transformar un producto commodity en algo extraordinario.

Para una marca de alimentación que entiende el packaging desde la neurociencia, cada línea, cada textura, cada trazo ilustrado es una oportunidad para conectar emocionalmente antes de que se pruebe el producto. De hecho, una de las tendencias que está ganando terreno para conquistar al consumidor es la ilustración. Porque hemos pasado de una foto de producto, tipografía elegante y colores neutros a algo mucho mejor: contar una historia, generar emoción y crear un vínculo visual que dice “este envase tiene algo que ver conmigo”.

¿Qué pasa en el cerebro cuando un diseño del packaging “conecta contigo”?

Para entenderlo mejor tenemos que hablar de la neurociencia del diseño del packaging. Por un lado, la teoría de la transferencia sensorial de Louis Cheskin nos recuerda que las sensaciones del envase (color, textura, forma) se transfieren al producto y afectan la percepción de valor y calidad.

Por otro, los estudios de neuromarketing en packaging muestran que un diseño visual creativo e inesperado incrementa el procesamiento atencional y favorece la preferencia hacia la marca. Además, los estímulos visuales del envase (color, forma, textura, ilustración) se procesan en milisegundos, activando zonas de reconocimiento, emoción, familiaridad y anticipación.

Es decir: cuando un envase ilustrado cuenta una historia visual, el cerebro no espera palabras. Ya ha puesto en marcha circuitos de emoción, memoria y expectativa. Pero ¿cómo integrar la ilustración en una estrategia de diseño del packaging?

La ilustración como protagonista del diseño del packaging

diseño del packaging

Las ilustraciones captan la atención del cerebro antes incluso de que leamos el nombre o veamos el logotipo, porque activan áreas relacionadas con el reconocimiento de formas y emociones. Por eso ayudan a que un producto destaque entre muchos, tanto en una estantería como en redes sociales, donde las fotos suelen parecerse entre sí.

Además, una buena ilustración no solo decora: cuenta una historia sobre el ingrediente, el origen o la cultura detrás del producto, y eso hace que el consumidor lo sienta más cercano y memorable.

diseño del packaging

🧠 Neurotip: Si vendes productos de proximidad o con ingredientes premium, la ilustración dentro del diseño del packaging te ayudará a reforzarlo: la mano que dibuja, la textura del lápiz o línea, el carácter humano que comunica “hecho con cariño”.

La ilustración y la herencia cultural como símbolo de identidad

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Este tipo de diseño conecta con el consumidor desde la emoción, con ese sentimiento de “somos de aquí” o “esto me representa”, y eso fortalece su vínculo con la marca. Ya no se trata solo de qué producto es, sino de lo que significa para quien lo compra: una experiencia sensorial y emocional que habla de identidad, pertenencia y conexión personal.

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🧠 Neurotip: Los símbolos nacionales o culturales en el diseño del packaging alimentario activan esquemas mentales de pertenencia, nostalgia o reconocimiento, lo que facilita una buena predisposición.

La ilustración de los ingredientes en packaging gourmet o premium

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Cada vez más marcas sustituyen las fotos de producto por ilustraciones en el diseño del packaging, un recurso que transmite cuidado, artesanía y atención al detalle. Este estilo visual comunica valor y autenticidad más que precio, diferenciándose de los envases “premium” tradicionales llenos de dorados y brillos.

En un mercado lleno de imágenes perfectas, la ilustración se convierte en una forma de destacar desde lo humano y lo hecho a mano, proyectando una sensación de calidad real y cercana.

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🧠 Neurotip: Cuando vemos una ilustración de un ingrediente, el cerebro “rellena” la textura, el sabor o el origen. Generamos anticipación sensorial sin que el producto esté directamente visible.

La ilustración que inspira y sigue las tendencias

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En los rankings de los mejores diseños de packaging alimentario, la ilustración aparece constantemente como una de las claves para destacar. Pero no vale cualquier dibujo bonito: debe tener sentido con la marca, el público y el canal donde se mostrará, ya sea en tienda, en e-commerce o en redes.

La estética solo funciona si mantiene la claridad y la legibilidad del producto. La tendencia apunta hacia lo artesanal y lo humano, y en ese terreno la ilustración comunica mucho mejor que una foto genérica: transmite autenticidad, cercanía y la sensación de algo hecho con las manos.

🧠 Neurotip: Una ilustración bien posicionada dentro del diseño del packaging genera una experiencia de fluidez visual que tranquiliza al sistema perceptivo del consumidor.

Cómo aplicar la ilustración en tu marca

  • Empieza por la historia emocional: ¿qué quiero que sienta el consumidor cuando tenga el producto en la mano?

  • Selecciona qué elemento ilustrar: ¿ingrediente estrella, entorno, herramienta, tradición? Esa ilustración debe integrarse con la forma y el peso del envase: lata, bolsa, tubo, caja.

  • Asegúrate de que la ilustración respira espacio, jerarquía y legibilidad. El envase ilustrado debe ser visualmente fluido: la ilustración debe impulsar la mirada hacia la marca o producto, no competir con ella.

  • Ten en cuenta el canal: estantería física, e-commerce, Instagram. El diseño del packaging debe funcionar tanto en macro como en micro (pantalla móvil).

  • Desde el punto de vista neurológico, la combinación de ilustración + forma + textura genera una experiencia multisensorial que facilita la codificación de la marca en la memoria a largo plazo. Estudios de neurociencia del diseño demuestran que los envases con estímulos visuales congruentes y bien diseñados incrementan la predisposición a compra.

Conclusión

Ilustrar para vender no es solo poner un dibujo bonito. Es diseñar una experiencia sensorial-visual que activa emoción, reconocimiento y preferencia antes de que el cliente lo toque.

En el diseño del packaging, cada línea ilustrada, cada forma de envase y cada color tiene un peso emocional y estratégico. Y cuando la ilustración está bien pensada, ese peso se convierte en ventaja competitiva.

Así que la próxima vez que planifiques una campaña de packaging alimentario, pregúntate:
¿Qué historia cuenta este envase? ¿La ilustración está al servicio de la emoción de marca o del mero adorno? ¿Está calibrado para el canal, para la mirada, para el cerebro del consumidor?

Porque cuando el diseño del packaging está bien pensado… el envase se ve, pero también se siente.

 

¡Hola! Soy Neurorachel, una apasionada del marketing y la neurociencia.

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También soy profesora universitaria y ponente en conferencias.. así que ya sabes un lugar, aquí en linkedIn donde me puedes conocer un poco más y aprender muchísimo!

 

Rojas, J.C. (2024) How Neuroscience Is Applied to Packaging Design. TecScience.
Underwood, R.L. et al. (2023) Consumer neuroscience on branding and packaging: A systematic review. International Journal of Consumer Studies.
Shukla, P. (2022) The influence of creative packaging design on customer motivation and purchase decisions. Journal of Business Research.

Rituales de marca: el ingrediente invisible que transforma tus productos en experiencias memorables

Descubre cómo activar la memoria emocional de tu cliente a través de rituales diseñados desde el packaging

¿Qué tienen en común abrir una lata de Coca-Cola, desenroscar la tapa de una lata de Nivea o desenvolver un Ferrero Rocher? No son un gesto cotidiano: son un ritual. Y no, no hablamos de magia, sino de neurociencia aplicada al marketing. En el mundo de las marcas de gran consumo, donde los lineales están saturados y podemos retener la atención del consumidor cada vez durante menos tiempo, los rituales de marca son uno de los recursos más potentes (y menos explotados) para generar apego, diferenciación y memorabilidad.

Al cerebro le encantan los rituales

Los rituales de marca nos conectan con lo que nos importa. Desde tiempos ancestrales, el cerebro humano ha desarrollado un sistema de recompensa asociado a la repetición de ciertos comportamientos en contextos emocionales. La neurociencia ha demostrado que cuando realizamos un ritual, se activan áreas del cerebro relacionadas con el control, la recompensa y la emocionalidad. Esto no solo genera placer, sino que refuerza la conexión emocional con lo que estamos haciendo… o comprando.

Rituales de marca

Un estudio muy revelador es el de Norton y Gino (2014), de la Harvard Business School, donde se demostró que las personas que realizaban un pequeño ritual antes de comer (como romper una galleta Oreo por la mitad o cortar el chocolate en trozos) disfrutaban más de la experiencia y valoraban el producto como más sabroso. Es decir, el simple hecho de ritualizar el consumo aumentaba la percepción de calidad.

Asimismo, en el libro No es casual, es el poder del ritual Gemma Fillol nos recuerda que los rituales de marca son estructuras que el cerebro anhela porque reducen la incertidumbre, generan placer anticipado y activan la memoria emocional. Y esto es especialmente relevante en el marketing de gran consumo, donde el comprador busca certezas en medio del ruido de opciones. Las marcas que entienden la importancia de los rituales de marca no solo venden productos: venden certezas, rutinas y momentos. Venden pertenencia.

¿Puede un envase ser un ritual?

No solo puede: debe serlo. Porque ya sabemos que el envase es el primer punto de contacto sensorial con la marca. Es la antesala del consumo, la promesa de lo que está por venir. Cuando un packaging invita a ser tocado, abierto, girado o desplegado de forma concreta y repetitiva, está construyendo una narrativa que el cerebro recuerda. Y eso, en marketing, es oro puro.

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Un ejemplo que encontramos en nuestro día a día es el de Nespresso. ¿Por qué el ritual de insertar una cápsula, bajar la palanca y esperar el sonido exacto de la extracción genera tanta fidelidad? Porque convierte el café, un producto absolutamente comoditizado, en una experiencia personal, elegante y casi ceremonial. La marca ha sabido ritualizar el momento café, y lo ha convertido en algo aspiracional. Lo que antes era funcional, ahora es emocional.

El ritual que se bebe con lima

Martin Lindstrom, en Buyology, explora cómo los rituales de marca afectan las decisiones de compra a nivel inconsciente. Uno de los ejemplos más conocidos es el de la cerveza Coronita. El simple gesto de insertar una rodaja de lima en la boca de la botella se ha convertido en un ritual tan potente que, según Lindstrom, los consumidores lo repiten incluso cuando beben otras marcas, como si esa acción tuviera el poder de transformar el sabor.

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Lo interesante es que la marca nunca necesitó explicarlo formalmente: el ritual se impuso culturalmente y se convirtió en la manera de consumir el producto por excelencia. Eso es lo que lo hace tan efectivo desde el punto de vista neurológico: es automático, emocional y compartido socialmente.

El packaging como escenario emocional

La clave está en identificar en qué momento del consumo se puede incorporar un ritual significativo: ¿al abrir el producto? ¿Al servirlo? ¿Al compartirlo? Veamos otro ejemplo potente: Kit Kat y su conocidísimo eslogan “Have a break”. Pero no es solo eso, es una invitación a un ritual: partir la barrita en dos, hacer una pausa y disfrutar. Todo el diseño del producto y del packaging está pensado para que ese gesto se repita, se recuerde y, sobre todo, se sienta.

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Desde la neurociencia, sabemos que los gestos repetitivos asociados a placer activan la dopamina, el neurotransmisor de la recompensa. Pero además, estos pequeños rituales de marca generan una forma de “anclaje sensorial”, donde el consumidor asocia una marca a una experiencia multisensorial concreta.

No es diseño, es experiencia

Esto no significa que todo packaging tiene que ser complejo o excesivo. A veces, lo más poderoso es lo más sencillo, como es el caso del envoltorio de Babybel. El acto de pelar la cera roja es casi lúdico, y se ha convertido en un gesto que niños y adultos repiten una y otra vez. Esa acción no aporta nada funcional… pero tiene un impacto emocional que le da sentido, y el cerebro responde.

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El reto para los equipos de marketing y diseño de packaging es entonces doble: entender el comportamiento inconsciente del consumidor y diseñar interacciones que se conviertan en pequeños rituales de placer, pertenencia o exclusividad. Porque cuando el consumidor incorpora una marca en su vida como parte de su rutina emocional deja de verla como una opción entre muchas y comienza a vivirla como parte de quien es.

Hoy, más que nunca, en un mercado saturado y acelerado, donde el precio compite con la experiencia, los rituales de marca son una ventaja estratégica infravalorada. Son silenciosos pero poderosos. Invisibles pero memorables. Y, sobre todo, son profundamente humanos. Así que la próxima vez que diseñes un packaging, no te preguntes solo “¿es bonito?” o “¿destaca en el lineal?”, sino: ¿qué ritual estoy creando? Porque, como bien dice Fillol, no es casual… es el poder del ritual.

FUENTES

Norton, M.I. & Gino, F. (2014). Rituals enhance consumption. Psychological Science, 25(2), 276–284.

Lindstrom, Martin. Buyology: Verdades y mentiras de por qué compramos. Random House, 2008.

Fillol, Gemma. No es casual, es el poder del ritual. Zenith, 2023.

Wertenbroch, K. (1998). Consumption self-control by rationing purchase quantities of virtue and vice. Marketing Science, 17(4), 317–337.

¡Soy Neurorachel! Una apasionada del marketing y la neurociencia.

Te ayudo a aplicar neurociencia en su comunicación, la experiencia de cliente para hacerla mucho más humana, empática y emocional.

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¿Mi misión? Que todas las pymes adquieran las skills para enamorar al cerebro de su cliente ideal, Si quieres, ¡hablamos!

1. ¿Qué son los rituales de marca en el contexto del marketing de gran consumo y por qué son importantes?

Los rituales de marca son acciones repetitivas y específicas que los consumidores realizan al interactuar con un producto, como abrir una lata de Coca-Cola o desenvolver un Ferrero Rocher. Son importantes porque, en un mercado saturado, activan áreas del cerebro relacionadas con la recompensa y la emocionalidad, generando apego, diferenciación y memorabilidad para la marca. Conectan con lo que le importa al consumidor y reducen la incertidumbre.

2. ¿Cómo demostró el estudio de Norton y Gino (2014) la influencia de los rituales en la percepción del consumidor?

El estudio de Norton y Gino (2014) de la Harvard Business School demostró que las personas que realizaban un pequeño ritual antes de comer (como romper una galleta Oreo o cortar el chocolate) disfrutaban más de la experiencia y valoraban el producto como más sabroso. Esto indica que el simple hecho de ritualizar el consumo aumenta la percepción de calidad del producto.

3. ¿De qué manera el packaging puede convertirse en un ritual y por qué es crucial para las marcas?

El packaging puede convertirse en un ritual cuando invita a ser manipulado de una forma específica y repetitiva (tocado, abierto, girado, desplegado), construyendo una narrativa que el cerebro recuerda. Es crucial porque el envase es el primer punto de contacto sensorial con la marca y la antesala del consumo, transformando lo funcional en emocional y generando una conexión más profunda y memorable con el cliente.

4. ¿Puedes mencionar un ejemplo de ritual de marca en bebidas que se haya impuesto culturalmente sin necesidad de explicación formal por parte de la marca?

Un ejemplo clásico es el de la cerveza Coronita y el ritual de insertar una rodaja de lima en la boca de la botella. Este gesto se ha vuelto tan potente que, según Martin Lindstrom, los consumidores lo repiten incluso con otras marcas. Su efectividad radica en que se impuso culturalmente de forma automática y emocional, sin que la marca tuviera que explicarlo formalmente.

5. ¿Cuál es el doble reto para los equipos de marketing y diseño de packaging hoy en día, considerando la importancia de los rituales?

El doble reto para los equipos de marketing y diseño de packaging es, por un lado, entender el comportamiento inconsciente del consumidor y, por otro, diseñar interacciones que se conviertan en pequeños rituales de placer, pertenencia o exclusividad. El objetivo final es que el consumidor incorpore la marca en su vida como parte de su rutina emocional, pasando de verla como una opción a vivirla como parte de su identidad.

Método STEPPS: 6 claves para convertir tu marca en un éxito viral

Según estudios recientes impulsados por la American Marketing Association (AMA), recibimos entre 3.000 y 5.000 impactos publicitarios al día, y esta cifra sigue creciendo debido al crecimiento de los medios digitales, las redes sociales y la publicidad. Sin embargo, nuestra capacidad de atención es limitada y cada vez menor: se estima que el promedio de atención consciente ha pasado de 12 a 8 segundos desde el año 2000. Por ello, vivimos en un mundo donde existe una lucha constante de las marcas por nuestra atención. Destacar no solo supone una ventaja, sino que se ha convertido en una necesidad para atraer a nuestros clientes potenciales y permanecer en su memoria.

Jonah Berger, en su libro Contagioso: Cómo conseguir que tus productos e ideas tengan éxito, revela el secreto detrás de cualquier éxito viral: el método STEPPS. Está basado en principios de neurociencia y en casos reales, y reduce lo que llama «contagio social» en seis pasos clave para que nuestras ideas y nuestros productos se conviertan en irresistibles.

Moneda social (Social Currency): haz que los demás quieran hablar de ello

Todos queremos parecer inteligentes, interesantes y únicos. Berger llama a esto «moneda social». De hecho, el restaurante Please Don’t Tell (PDT) en Nueva York, al que se accede a través de una cabina telefónica secreta, utilizó esta idea para aumentar sus servicios. No se anuncia en ninguna parte, pero siempre está lleno porque ofrece una experiencia única de la que todo el mundo quiere hablar. Según un estudio realizado en Harvard, hablar sobre nosotros mismos y sobre lo que vivimos activa los circuitos cerebrales asociados al placer, igual que ocurre cuando comemos chocolate​.

Neurotip: encuentra lo que hace que tu marca sea única y haz que tus clientes lo usen para destacar.

Activadores (Triggers): estímulos que harán que tu marca esté en el TOM (Top of Mind)

¿Por qué asociamos la mantequilla con la mermelada? Porque ciertos estímulos generan asociaciones inmediatas e inconscientes. Un caso muy interesante es el de la campaña de KitKat, que vinculó su consumo con el momento de la pausa del café. Berger nos explica que, al diseñar activadores contextuales, aumentamos las probabilidades de que las personas piensen en nuestro producto​

Neurotip: Vincula tu producto a hábitos, momentos cotidianos o diseña rituales para acompañar su consumo.

Emoción (Emotion): compartimos lo que nos emociona

Cuando algo nos emociona, sentimos la necesidad de compartirlo. Ya sea ira, alegría o sorpresa, las emociones intensas impulsan la viralidad. Berger menciona el caso de Blendtec y su serie de vídeos «Will It Blend?», donde trituraban iPhones y otros objetos inesperados en una batidora. Este contenido generó sorpresa y asombro, y consiguió más de 300 millones de vistas​.

Neurotip: Diseña mensajes que despierten emociones poderosas.

Publicidad (Public): haz que tu producto sea visible

La visibilidad es fundamental para que algo se vuelva viral. Lo público es imitable, y lo privado no. La campaña de pulseras Livestrong es un ejemplo clásico, ya hablamos de la ciencia detrás de su éxito en una publicación reciente. Su diseño, visible y simbólico, convirtió el uso de estas pulseras en un acto público que impulsó el sentimiento de pertenencia.

Neurotip: Diseña productos que sean fáciles de ver y de imitar.

Valor práctico (Practical Value): sé útil y destaca

Las personas comparten lo que les parece útil. Durante un brote de gripe, un video sobre cómo evitar el contagio se volvió viral por su valor práctico. No solo daba información, sino que ofrecía justo lo que la gente necesitaba entonces: soluciones inmediatas​, como la distancia social o algunas técnicas de higiene básica mejoradas.

Neurotip: Comunica cómo tu producto o idea puede mejorar la vida de las personas.

Historias (Stories): el caballo de Troya del marketing

Las historias son vehículos que transportan ideas y nos han acompañado desde hace siglos. Una buena historia, como el sándwich de $100 de Barclay Prime, no solo entretiene, sino que lleva consigo un mensaje que las personas no pueden dejar de compartir. El boca a boca ocurre cuando la historia es tan irresistible que no puede contarse sin mencionar el producto​.

Neurotip: Integra tu mensaje en historias memorables.

Conclusión

Estos seis principios (moneda social, activadores, emoción, publicidad, valor práctico e historias) son más que una fórmula: son herramientas respaldadas por la ciencia del comportamiento que te ayudarán a crear mensajes y productos irresistibles. Aplicar el método STEPPS puede ser el paso clave para que tu marca se convierta en un fenómeno viral.

¿Estás listo para hacer que tu marca sea contagiosa?

1. ¿Qué es el método STEPPS y cómo puede ayudar a que una marca se vuelva viral?

Es un modelo desarrollado por Jonah Berger que identifica los seis factores que aumentan la probabilidad de que un contenido o producto se difunda masivamente. STEPPS son las siglas de: Moneda social, Triggers, Emoción, Publicidad, Valor práctico y Historias. Aplicarlo permite diseñar mensajes con más potencial de viralidad.

2. ¿Por qué la emoción es tan poderosa para generar viralidad?

Porque lo que nos emociona, lo compartimos. Desde la neurociencia sabemos que las emociones intensas (ya sean positivas o negativas) activan más el sistema límbico y aumentan las ganas de contar la experiencia. Marcas que conectan emocionalmente tienen más posibilidades de ser compartidas espontáneamente.

3. ¿Qué papel juega la “moneda social” en la estrategia de contenido viral?

La moneda social se basa en el deseo de las personas de parecer interesantes, informadas o especiales al compartir algo. Si tu contenido permite que quien lo comparte se vea bien ante los demás, la probabilidad de difusión aumenta. Es una palanca potente de reputación y diferenciación.

4. ¿Por qué las historias son consideradas el caballo de Troya del marketing viral?

Porque los relatos transmiten valores, activan la empatía y se recuerdan más fácilmente. Una historia bien contada puede integrar de forma sutil el mensaje de marca, convirtiendo a quien la escucha en embajador del contenido sin que sienta que está compartiendo publicidad directa.

5. ¿Cómo implementar STEPPS en una estrategia de comunicación real?

● Identifica qué parte de tu producto o servicio genera orgullo o diferenciación.
● Crea disparadores cotidianos que conecten con tu marca (como sonidos, fechas o rutinas).
● Genera contenido que conmueva o divierta.
● Haz que tu producto sea visible y comentable.
● Aporta valor práctico, consejos o trucos útiles.
● Integra tu marca dentro de una historia que merezca ser contada.

¿Por qué las marcas de cerveza tienen logos de estrella?

¿Qué tienen en común los logos de cervezas, el coulant y el agua de San Pellegrino?

¿Es el coulant tan dulce como creemos? ¿Por qué los logos de cervezas tienen forma de estrella? ¿Qué tiene que ver el agua de San Pellegrino con nuestro inconsciente? La neurociencia explica el porqué de estos fenómenos.

logos de cervezas

El papel del cerebro en la percepción del sabor

Tendemos a reducir el acto de comer al proceso que tiene lugar en el aparato digestivo. Sin embargo, cada vez que ingerimos algún alimento el sistema gustativo también está activo. Con cada bocado, nuestras papilas gustativas, que son los receptores de este sistema, envían impulsos nerviosos que pasan por el tálamo y, de allí, llegan a la corteza gustativa y luego a la ínsula. Este circuito nos permite identificar el sabor de lo que comemos y determinar sus propiedades: ¿lo he probado antes?, ¿es dulce o salado?, ¿tiene buen sabor?

Por tanto, el cerebro activa varias áreas cerebrales y tiene un papel fundamental cuando comemos… y también cuando estamos a punto de hacerlo. Por ejemplo, las neuronas espejo, situadas en este órgano, son las que nos hacen salivar ante el vídeo de una receta exquisita que aparece en nuestro feed.

El experimento de Bouba y Kiki y su relación con los logos de cervezas

Para explicártelo voy a utilizar un par de formas. Mira la siguiente imagen:

 

 

¿Cuál dirías que se llama Bouba y cuál Kiki?
Seguro que tus suposiciones son las mismas que las del casi 98 % de personas a las que se les hace esta pregunta.

En 1929, el psicólogo Köhler hizo este mismo experimento y descubrió que la gran mayoría de los sujetos identifican la forma redondeada como Bouba y la puntiaguda como Kiki, lo cual sugería que nuestro cerebro es capaz de extraer propiedades abstractas de las formas y los sonidos.

¿Cómo influye esto en el sabor?

Este efecto se puede aplicar, también, a la gastronomía. Una investigación en gastrofísica realizada por Charles Spence propone que las comidas y bebidas gaseosas, amargas, saladas y ácidas son más Kiki, mientras que las dulces y cremosas son más Bouba. Es decir, que nuestro cerebro relaciona formas, gustos, aromas, sabores y texturas.

 

 

Evolución, formas y percepción en los logos de cervezas

La explicación a este fenómeno, según Spence, es evolutiva. Lo anguloso, amargo y gaseoso está asociado con el peligro, pues en el pasado podría tratarse de un objeto punzante o un alimento en mal estado. En cambio, lo dulce y redondeado tiene connotaciones más positivas.

Es por ello por lo que, si nos ofrecen un plato con una comida servida en una forma redondeada, nos parecerá más dulce que si se trata de una forma angulosa. Los platos que utilizamos y las formas que creamos en nuestros emplatados son, por tanto, un elemento clave que podemos utilizar a nuestro favor para que influya en la percepción de los comensales.

Para ello, no obstante, es importante que la expectativa que genera la forma se aproxime al sabor real, porque si hay una gran diferencia, el cerebro no tiene en cuenta la forma.

La simbología de los logos de cervezas

Las formas, además, traspasan las asociaciones a la propia comida; también están presentes en las marcas. ¿Te has dado cuenta de que las marcas de cerveza y de agua con gas tienen logotipos más bien angulosos, estilo Kiki? Mira estos ejemplos:

 

 

Muchas de ellas llevan una estrella o triángulo rojo en la etiqueta que no es casualidad.

Y ahora hablamos de historia y no ciencia.

Historia medieval y los primeros logos de cervezas

En la edad media, las cervezas eran artesanales y se elaboraban en talleres de maestros cerveceros que conocían la fórmula para hacerlas. Los fabricantes vivían en el mismo taller y vendían allí sus productos. Como la tasa de analfabetismo era altísima, cada negocio tenía un símbolo en la puerta para identificarlo: el de los cerveceros era una estrella, generalmente la de David, con seis puntas.

Significado de la estrella en los logos de cervezas

Existen diversas teorías sobre el significado de las puntas de las estrellas, pero la más extendida es que representan los ingredientes básicos de la cerveza: agua, lúpulo, malta, grano, levadura y el propio maestro cervecero. Otra teoría las relaciona con los pasos básicos para la elaboración de la cerveza: malteado, cocimiento, fermentación, maduración, acondicionado y fermentación.

Así que un mix de historia y ciencia nos desvelan la razón por la que la estrella, las formas angulosas, se asocian con el sabor amargo propio de la cerveza.

Las formas como recurso estratégico en los logos de cervezas

Así que, igual que vimos cómo el color podía ser un gran aliado en nuestra estrategia, las formas también lo son.

¿Qué te ha parecido este artículo sobre logos de cervezas? ¡Nunca te acuestes sin aprender algo nuevo!

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1. ¿Qué relación hay entre la forma de un logo y la percepción del sabor?

La forma de un logo puede activar ciertas asociaciones cerebrales. Las formas redondeadas suelen vincularse con suavidad y dulzura, mientras que las formas angulosas transmiten fuerza o intensidad. Estas asociaciones pueden influir en cómo percibimos el sabor del producto incluso antes de probarlo.

2. ¿Por qué las estrellas son tan frecuentes en los logos de cerveza?

La estrella es una figura geométrica que transmite equilibrio, calidad y prestigio. Históricamente, se ha utilizado como símbolo protector y de excelencia. En el contexto del branding, evoca confianza y es fácil de recordar, lo que la convierte en un recurso visual muy potente.

3. ¿Qué es el efecto Bouba/Kiki y cómo se relaciona con el diseño de logos?

El efecto Bouba/Kiki es un fenómeno neuropsicológico que demuestra cómo asociamos sonidos o palabras con formas específicas. Por ejemplo, “Bouba” suele vincularse a figuras redondeadas, mientras que “Kiki” a formas puntiagudas. Este efecto explica por qué ciertos logos resultan más coherentes con la personalidad del producto.

4. ¿El diseño del logo puede influir en la experiencia del consumidor?

Sí. Un logo no solo identifica una marca, sino que condiciona la expectativa del consumidor. Un diseño adecuado puede reforzar la percepción de calidad, sabor o autenticidad. El cerebro responde al conjunto visual incluso antes de la experiencia de consumo.

5. ¿Cómo pueden las marcas usar el diseño para destacar frente a la competencia?

El diseño estratégico de logos puede utilizar símbolos, formas y colores para generar asociaciones emocionales y diferenciación. En el sector cervecero, elegir elementos visuales con fuerte carga simbólica —como la estrella— ayuda a posicionarse y ser más recordado por el consumidor.