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Cómo aplicar neuromarketing en marcas de lujo

Sabemos que las emociones juegan un papel fundamental en la toma de decisiones, especialmente a la hora de realizar una compra.

¿Y qué hay más emocional que ese producto o marca con el que siempre hemos soñado? Y si ese producto parece «inalcanzable», único y exclusivo, todavía lo queremos más.

La neurociencia ha demostrado que los consumidores eligen los productos o servicios por la percepción que tienen sobre los mismos. Desde este punto de vista, los atributos, mas que criterios de elección, son los drivers que ayudan a catalizar en el consumidor la construcción cerebral de producto.

Es en la mente del consumidor donde el producto se crea y cobra vida, constituyendo así una construcción cerebral donde los atributos juegan un papel fundamental en este proceso de creación.

Al Ries y Jack Trout con su libro Posicionamiento marcaron un hito demostrando como la verdadera batalla se libra en la mente de los consumidores «No existe la realidad objetiva, no existen los hechos. No existen los mejores productos. Lo único que existe en el mundo de las transacciones comerciales, son las percepciones en la mente del cliente. La percepción es la realidad. El resto es pura ilusión».

El sector del lujo es uno de los más impactados por el neuromarketing, ya que sus consumidores tienden a tomar decisiones basadas en factores emocionales más que en el precio, especialmente valor y reconocimiento, y sentido de pertenencia.

La compra de productos exclusivos y de lujo por parte de los consumidores supone la satisfacción de un deseo surgido de una necesidad, lo que activa el sistema de recompensa (localizado especialmente en el núcleo accumbens y en la corteza prefrontal). Durante este proceso se libera dopamina, neurotransmisor que produce placer y facilita la recuperación de recuerdos asociados a un estado de ánimo positivo, lo que facilita la repetición de compra. Estos productos dan respuesta a los instintos más primarios del consumidor, presentes de forma implícita, y que surgen como una necesidad social.

Muchas de las empresas más grandes del mundo están utilizando el neuromarketing para sumergirse en la mente de los consumidores y comprender cómo responden a los desencadenantes externos y cómo funcionan sus instintos.

Marcas como Microsoft, Pepsi, Mercedes Benz han estado invirtiendo en la práctica para testear la efectividad de diseños, productos y anuncios, mientras que las marcas de lujo buscan una nueva forma de transmitir mensajes, impulsando la exclusividad, la elegancia y un estilo de vida inspirador a través de comunicaciones y productos.

Para entender mejor cómo se aplica la neurociencia en este ámbito, os enseñamos algunos de los

PRINCIPIOS DE NEUROMARKETING MÁS UTILIZADOS EN EL SECTOR DEL LUJO

  1. PSICOLOGÍA DEL COLOR

Los colores influyen en nuestras percepciones y provocan diferentes emociones en las personas, sea cual sea el trasfondo cultural o las preferencias personales. Cada color nos evoca un significado diferente.

Por eso, al crear un producto, se deben comprender los valores y atributos de la marca y asociarlos con colores que puedan transmitir el mensaje con éxito. A partir de este punto, se puede definir posteriormente la paleta de colores que se puede utilizar mas en escaparates, sitios web, redes sociales, etc.

Por ejemplo del color rosa. Es juguetón, cálido, con un toque juvenil y moderno. También se ha comprobado que puede añadir un toque de lujo al producto. Es por eso que el rosa ha sido la elección de múltiples marcas como Victoria’s Secret.

El caso de Harrods es muy llamativo, ya que mientras el color verde «común» representa el mundo natural, la ecología, la tranquilidad… el verde oscuro que utiliza en su imagen corporativa se asocia con la abundancia, con el prestigio, la riqueza y el lujo.

Por supuesto, los colores tienen cualidades universalmente aceptadas; pero con el tiempo, podemos agregarles significados e incluso lograr que la percepción colectiva los acepte.

2. EL ANCLA

En neuromarketing, los anclajes son puntos de referencia. Son el sesgo cognitivo en el que un individuo depende demasiado de una pieza inicial de información ofrecida (considerada como el ancla) para emitir juicios posteriores durante la toma de decisiones. Una vez que se establece el valor de este ancla, todas las futuras negociaciones, argumentos, estimaciones, etc. se discuten en relación con esta referencia.

La información que se alinea con el ancla tiende a asimilarse hacia ella, mientras que la información más disonante o menos relacionada tiende a desplazarse. Este sesgo se produce al interpretar información futura utilizando este ancla para medir.

En el neuromarketing de lujo, los anclajes se refieren a productos icónicos que definen una marca y representan referencias para los consumidores. Los bolsos Hermés Kelly y Birkin, el Gucci Dyonisus, el Chanel 2.55 o el Louis Vuitton Speedy son los artículos que atraen a los consumidores y permanecen en sus mentes como artículos aspiracionales e imprescindibles.

Estos anclajes no solo ayudan a establecer un tono para las marcas, sino que también ayudan a vender otros artículos, como llaveros, bufandas y carteras que son costosos pero aún más baratos que el promedio. De esta  manera, se convierten en “asequibles” para los consumidores aspirantes.

3. CONCEPTO DE ESCASEZ Y EXCLUSIVIDAD

La gente tiene miedo de salir perdiendo y los compradores de lujo también. Quieren lo que no pueden tener y están dispuestos a hacer un gran esfuerzo por ello. Los productos que escasean o que no están disponibles para un público amplio son extremadamente deseados y funcionan muy bien en cuanto a ventas, porque crean una sensación de escasez y exclusividad.

Hermés es el ejemplo perfecto de esta estrategia. La exclusividad de la marca está garantizada a través de su oferta limitada y precios restrictivos, que sitúan a bolsos icónicos como Birkin y Kelly por encima de los 10.000 $. La empresa tiene una estrategia de expansión y distribución tan restrictiva que la demanda de sus productos es constantemente alta y el mercado nunca se satura.

4. EL VALOR SIMBÓLICO DE COMPRAR LUJO

Los clientes compran visiones, emociones, beneficios. Compran aquellos productos o servicios que les permiten proyectar la imagen de lo que quieren ser, como señal de identidad del grupo en el que quieren verse reflejados o por la mera necesidad de aceptación. Diferenciación, notoriedad, integración, pertenencia, exclusividad, etc. son aspectos relacionados a esta esfera social que mueve a los consumidores a tomar decisiones desde el inconsciente.

En resumen, al comprar productos lujosos estamos comprando aquello a lo que aspiramos. Compramos guiados por nuestras emociones y desde nuestra parte más profunda e inconsciente.

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¿Qué ocurre en la mente de un procrastinador?

¿Cuántas veces hemos dicho “esto lo hago luego” y ese “luego” nunca ha llegado?

Todo tiene una explicación desde la #neurociencia.

Si sois de las personas que dejan siempre todo para después, o conocéis a alguien que siempre lo hace, muy atentos a al siguiente artículo.

Pero, ¿Qué es la PROCRASTINACIÓN?

Pone nombre a esas situaciones en las que se posterga una actividad o situación que debe atenderse. Lo frecuente es sustituir esa actividad o situación por otra que sea más agradable y, por lo general, más irrelevante. De este modo, no se atiende a algo que es importante y se deja “para después”.

Os vamos a poner un ejemplo que seguro conocéis:

Cuando se trata de escribir un trabajo o empezar una tarea que parece tortuosa se podría decir que las personas se pueden dividir en dos grupos: aquellas que lo hacen de inmediato y aquellas que, primero, prefieren hacerse un café, después una siesta, antes tienen que comer y…mejor, lo terminan dejando para mañana porque ya se ha hecho demasiado tarde.

Es una conducta en la que casi todo el mundo cae alguna vez. Sin embargo, para algunos se convierte en un problema severo.

La doctora Barbara Oakley, profesora de la Universidad de Oakland, ha recogido información acerca de lo que dicen las neurociencias sobre la procrastinación. En principio, señala que las investigaciones sobre el tema apuntaron a que los procrastinadores crónicos tenían dificultades en las regiones neuronales asociadas al autocontrol y la regulación emocional.

Ajustar el funcionamiento de esas zonas es posible. El problema es que para hacerlo se requiere un ejercicio de autocontrol, lo que nos lleva a un círculo vicioso. ¡Pero esto no es todo!

Otras investigaciones al respecto señalan que los procrastinadores tienen problemas para reparar su estado de ánimo a corto plazo. Sienten malestar y no lo solucionan de forma inmediata. Así mismo, hay una especie de separación entre la percepción del yo presente y el yo futuro.

Dicho de una forma más sencilla, la procrastinación es una forma de afrontamiento que apuesta por los beneficios que se obtienen de manera inmediata.

¿POR QUÉ FUNCIONAMOS DE MANERA TAN DISTINTA?

Según un reciente estudio, publicado en la revista científica Psychological Science, parte de la respuesta estaría en nuestro cerebro.

Científicos de la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania) analizaron los cerebros de 264 hombres y mujeres, a través de imágenes de resonancia magnética, y se les pidió a los mismos voluntarios que rellenasen una encuesta para calificar, desde su punto de vista, cuánto de impulsivos se consideraban. A partir de estos datos cada participante recibió una puntuación para la “orientación de la acción relacionada con la decisión”, que les permitió a los investigadores dividir al grupo entre los procrastinadores y los que no lo son.

Al cruzar estos resultados con la imágenes magnéticas el equipo se dio cuenta que las personas que tenían un puntaje bajo, los procrastinadores, tenían en promedio una amígdala más grande, la región del cerebro asociada con el control de emociones como el miedo y donde se inicia la respuesta de lucha o huida.

«Las personas con mayor volumen de amígdala tienden a ser incapaces de regular ciertas emociones, pensamientos y comportamientos, por lo que dudan en iniciar una intención, así como a retrasar el inicio de las tareas sin ninguna razón», concluye el estudio. En otras palabras, según lo explica el portal del World Economic Forum, “las personas que posponen las cosas pueden ser mas cautelosas, en lugar de perezosas”.

«Básicamente, vimos que en las personas que postergan las acciones los centros de miedo se iluminan mucho más». Hay mucho miedo relacionado con el trabajo, por lo que necesitan retrasar su inicio.

La anterior descripción tiene que ver mucho con el perfeccionismo. Con la idea idealizada de que dentro de unas horas, unos días o unos meses, el trabajo va a salir mucho mejor. Con el hecho de que la labor la tarea tiene que quedar “tan perfecta” que tememos empezarla justo ahora.

Por esto, los psicólogos del estudio hablan que es mejor pensar en excelencia que en perfección. “Los perfeccionistas se miden por su último trabajo. Si no fue perfecto, su autoestima disminuye”. Mientras, “la excelencia es donde tu valía se convierte en quién eres, y no hay tanto énfasis en probarte a ti mismo cada vez”.

EL DOLOR Y LA PROCRASTINACIÓN

Otra hipótesis interesante señala que algunas personas llegan a sentir “dolor” en el cerebro al hacer alguna actividad que les resulta desagradable. En esos casos, se activa un mecanismo llamado “red neuronal por defecto” para aliviar esa sensación. Esta red se activa cuando una persona está atascada frente a algún problema al que no le ve solución.

Según esta tesis, las personas resuelven problemas gracias a rutas neuronales previamente marcadas. Es decir, se soluciona la dificultad con el aprendizaje previo. Cuando una persona se atasca es porque no cuenta con referentes. Es allí cuando se activa la red neuronal por defecto y la mente comienza a divagar.

A partir de esto, se concluye que lo peor que una persona puede hacer es insistir en superar ese bloqueo. Lo indicado es alejarse del foco de la dificultad, en otras palabras, descansar. Esto ayuda a que se active un foco difuso y el cerebro comience a elaborar una nueva ruta de acción.

Así pues, la procrastinación se evita haciendo algo tan simple como descansar. Si una persona lleva a cabo una actividad que le resulta desagradable, o frente a la cual está bloqueada, lo mejor es que haga pausas cada vez que sienta la necesidad de hacerlo. De este modo, es probable que pueda empezar o terminar esa tarea que le apetece tan poco.

Para saber mucho más sobre este tema os dejamos la nueva participación de Neurorachel el pasado sábado en el programa de Cadena 100 En Pocas Palabras con Christian Gálvez.

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Las claves para crear presentaciones de impacto aplicando neurociencia

¿Qué buscamos todos cuando hacemos una presentación?

Que nuestro público fije las ideas clave en su cerebro.

Para generar dicha memorabilidad en tu público, será vital captar la atención del cerebro primario, es decir, aquel que actúa de manera automática y totalmente inconsciente

Esta parte del cerebro tiene un papel fundamental en las decisiones que aseguran un correcto funcionamiento de nuestro organismo en equilibrio con el entorno. También procesa muchas funciones que tienen que ver con el «quehacer», como el comportamiento cotidiano y nuestros hábitos diarios. Gobierna los instintos primarios y es terriblemente egoísta, desconfiado y escéptico (no entiende de conceptos abstractos o lógicos). Resumiendo, es el cerebro que participa en mayor medida en la toma de decisiones, puesto que las llevamos a cabo principalmente de manera inconsciente.

Sabiendo todo esto…¿Cómo podemos captar la atención del cerebro primario?

Os dejamos a continuación 6 estrategias que os permitirán crear memorabilidad y engagement en vuestras futuras presentaciones.

VISUAL: Crea una presentación donde predominen las imágenes frente al texto. El uso de imágenes te permitirá conseguir una mayor atención e impactar a tu audiencia. Por lo tanto, evita las diapositivas recargadas de texto.

¿Sabías que los colores de tu alrededor pueden estar influenciando tus emociones y tu estado mental? Elige colores que transmitan a la perfección tu idea principal, y que permitan al espectador asociar tu presentación a una serie de cualidades o valores. Siempre es positivo utilizar colores más suaves y agradables ante otros más vivos, ya que permitirán seguir la presentación con mayor facilidad. Crear contraste entre colores te permitirá resaltar la idea en la que quieres que se centre la atención.

Estos elementos son muy importantes ya que el cerebro primario es tremendamente visual, y este es el único sentido que conecta directamente con él, lo que hace que sea hasta 250 veces más rápido que el cerebro racional.

PERSONAL: Genera empatía en tus presentaciones. Haz que tu espectador se sienta incluído a través de la interactuación. Para ello es muy importante conocer las características principales de la audiencia a la que te estás dirigiendo en cada momento. De esta forma, podrás generar sensación de que le estás hablando directamente a él, creando una presentación casi personalizada, con la que se sienta totalmente identificado. La efectividad de esta estrategia se debe a que el cerebro primario está muy centrado en sí mismo y las consideraciones generales sobre los demás no lo alcanzan. No tiene ninguna paciencia ni empatía por cualquier cosa que no se refiera de inmediato a su supervivencia y bienestar.

MEMORABLE: Cuenta una historia y conseguirás que te recuerden. Tu discurso debe apelar a las emociones e involucrar al espectador, de esta manera se sentirán conectados contigo, y por lo tanto, te recordarán.

Diles lo que vas a contarles, cuéntaselo y repíteles lo que les has contado. Comienza con una introducción donde resumas la idea clave, lleva a cabo el desarrollo de tu presentación, y finalmente, vuelve a destacar la idea general, resumiendo la información principal de todo tu contenido. Así te asegurarás de que tu mensaje principal sea recordado.

Utiliza la regla de 3, es decir, muestra los contenidos de tu presentación en bloques de tres en tres, ya que nuestro cerebro tiende a recordar muchísimo más con esta organización.

CONTRASTE: Rompe los esquemas de tu audiencia con elementos diferenciadores e inesperados. El uso de espacios en blanco en el fondo, y el contraste entre colores será muy útil para destacar las ideas principales que quieras resaltar.

Somos muy de extremos, ya que estos son más fáciles de procesar que los puntos intermedios y necesitamos gastar menos energía para entenderlos. Por lo tanto, el contraste es un motor de decisión segura que permite que el cerebro primario tome decisiones mas rápidas.

TANGIBLE: Crea contenido fácil de recordar, transmitiendo un mensaje claro y breve que vaya al grano. Pónselo fácil y muéstrale claramente los beneficios en tu contenido, ya que el cerebro reptiliano está constantemente explorando en busca de lo que es familiar y amigable, lo que puede ser rápidamente reconocido, lo que es tangible.

EMOCIÓN: Interactúa con tu audiencia creando una mayor conexión emocional. Conseguirás un mayor grado de atención transmitiendo un mensaje claro con el que se sientan identificados. Esto ocurre porque el cerebro primario está fuertemente influido por emociones. La neurociencia ha demostrado que los “cócteles emocionales” crean reacciones químicas que afectan directamente a la forma en la que memorizamos y actuamos.

Como os hemos comentado antes, la manera en la que se cuentan las cosas es vital para impactar a la audiencia. Y de esto sabía mucho Steve Jobs: «La persona más poderosa del mundo es el storyteller». Y es que el uso del storytelling, es decir, contar una historia, consigue captar mejor la atención de la gente y generar más emociones. Gracias al arte de contar historias se podrá:

  • Se incrementa la atención con menor esfuerzo por parte de los oyentes.
  • Las personas somos más proclives a escuchar de manera activa.
  • Se retiene el mensaje más fácilmente porque despierta nuestras emociones.
  • Se produce un impacto mayor y duradero del mensaje en nuestro cerebro.
  • Se motiva y favorece la acción del oyente.
  • Los mensajes pueden ser inspiradores y servir para crear nuevas ideas a partir de las interpretaciones.

Por ello, os dejamos 5 trucos para que vuestras presentaciones sean más impactantes basándonos en las geniales presentaciones de Apple. ​Ya que Steve Jobs era capaz de vender ideas que nadie más era capaz de vender.

1. RESALTAR DATOS DE LOS QUE QUEREMOS PRESUMIR. La clave es proporcionar datos contundentes, simplificando los números, reduciéndolos al mínimo para generar un mayor impacto. Cuando hablaba de Itunes, no decía el número de canciones vendidas (25 millones en abril de 2013), lo simplificaba así: 15.000 canciones por minuto. O en el caso del Ipad: 1 Ipad cada 3 segundos. ¡Mucho más impactante!

2. TU IDEA EN UNA FRASE. «Apple reinventa el teléfono móvil». «1000 canciones en tu bolsillo». Cuando Steve Jobs quería que recordaras algo es lo único que veías en la diapositiva. Por lo tanto, una vez que podamos resumir nuestra gran idea en una única frase, será muy positivo también escribirla de una manera que se convierta en titular.

3. TRANSICIONES: Buscar un forma sencilla y eficaz de abrir y cerrar las secciones de tu presentación. Por un lado, encontramos las transiciones animadas que se insertan en una presentación al pasar de una diapositiva a otra (muy importante no abusar de ellas ya que pueden generar hartazgo y saturación). Y por otro lado, están las transiciones que se realizan de manera oral, es decir, frases de enlace entre ideas, o pausas. Steve Jobs conseguía generar atención e interés en sus presentaciones gracias a que utilizaba pausas entre ideas principales, con frases contundentes. «Ahora os voy a contar las características más importantes del nuevo Ipod».

4. ENTUSIASMO: Transmitir pasión por lo que cuentas utilizando adjetivos llamativos, de connotación positiva. Porque al final es mejor pasarse de positivo, que de negativo.

5. S.T.A.R MOMENT: Se trata de darle a tu audiencia contenido que nunca podrá olvidar. Un gran ejemplo fue la presentación del McBook Air, donde Steve Jobs, para mostrar sus características sacó el nuevo modelo de un sobre, mostrando así que es el «ordenador más delgado del mundo». Os dejamos el vídeo de la presentación. ¡No lo podréis olvidar!

Así que a partir de ahora, si aplicas todos estos consejos en tus presentaciones, ¡te aseguro que brillarás!

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¿Por qué todavía sigo pensando en mi ex?

La neurociencia tiene una respuesta para ello, y es que, en resumen, somos esclavos de nuestra propia bioquímica.

¡Os contamos todo en el artículo de hoy!

Helen Fisher, antropóloga de la Universidad Rutgers (USA), recoge en su libro «Por qué amamos: naturaleza y química del amor romántico» las conclusiones a las que ha llegado tras estudiar las raíces psicofísicas del amor durante más de 35 años.

El proceso del enamoramiento se desarrolla en TRES FASES: lujuria, fase de atracción o enamoramiento y compromiso, que desatan distintos procesos bioquímicos en tres áreas diferenciadas del cerebro.

  1. LUJURIA: Durante la primera fase, en la que el deseo sexual es más fuerte, serían la testosterona y los estrógenos los que toman las riendas.
  2. ENAMORAMIENTO: En esta segunda fase experimentamos los sentimientos más encontrados y atravesamos por episodios obsesivos. Descienden los niveles de los químicos nombrados previamente y suben los de adrenalina, dopamina y serotonina. La adrenalina explica la afectación física que adquiere el amor y se traduce en nerviosismo, transpiración o pupilas dilatadas. La dopamina está relacionada con el modo en el que nuestro cerebro regula el juego entre deseo y recompensa, y sería responsable de la sensación de necesidad que experimentamos respecto a la persona amada. Por último, la serotonina cambia el modo en que pensamos; cuando nos enamoramos, los niveles de este neurotransmisor ascienden hasta equipararse con los de cualquiera diagnosticado de transtorno obsesivo-compulsivo, lo que nos impide darnos cuenta de que estamos cayendo en un proceso obsesivo irracional.

3. COMPROMISO: Finalmente, la fase más duradera, donde serían la hormona antidiurética y la oxitocina las que nublan nuestro sentido. La primera, entre otros efectos, contribuye a que adoptemos una actitud monógama. La segunda -cuyos niveles se disparan entre las mujeres tras el parto y durante la lactancia-, es responsable de nuestro deseo de tener hijos. Producimos más cantidad de ambas cuando vivimos en pareja y en particular, a través del contacto físico. «La oxitocina desata una red de actividad cerebral que amplifica las señales visuales, los olores y los sonidos» explica Larry Young, profesor de Psiquiatría de la Universidad Emory (Estados Unidos). Eso, junto a los efectos de los opiáceos naturales y la dopamina del cerebro, y los rasgos de tu pareja romántica (estructura facial, color de ojos y pelo, olor corporal…) dejan una especie de huella neuronal. Esas preferencias se conectan al sistema de recompensas, como una adicción.

La ruptura amorosa: «Después de poner fin a una relación romántica tenemos esta notable capacidad de olvidar las partes malas y centrarnos en las nuevas. El cerebro desarrolla vías basadas en patrones aprendidos. Así que, si estableces un poderoso patrón de que esa persona era tu compañero de vida, tu cerebro puede retener rastros de ese patrón, incluso después de que te hayas unido a alguien nuevo», explica Helen Fisher.

¡Pero todavía hay mucho más!

Robin Dunbar de la Oxford University, sostiene que son las endorfinas las verdaderas responsables de las relaciones duraderas. Si la hormona sexual, la serotonina o la vasopresina nos llevan a enamorarnos, sería la endorfina la responsable de que sigamos enamorados durante años. La oxitocina, «tiene una vida relativamente corta, demasiado para contribuir de forma significativa a la consolidación de una pareja duradera. Para explicar estas relaciones necesitamos algo más robusto, más persistente: es ahí donde entran las endorfinas».

El sufrimiento tras la ruptura se debe a la interrupción violenta de todos procesos bioquímicos descritos previamente. El neurotransmisor tiene un efecto sedante y analgésico similar al de los opiáceos, y está demostrado que el hipotálamo y la pituitaria los producen durante la excitación, el dolor, el orgasmo o el ejercicio, además de cuando comemos chocolate o picante. Son una sustancia adictiva, lo que también explicaría el patrón de comportamiento que adquieren muchos enamorados, que parecen incapaces de vivir el uno sin el otro y emprenden las relaciones que llamamos dependientes.

Si el amor es «algo complicado», según Dunbar, es porque consiste en un proceso diseñado evolutivamente para que nos enganchemos a otra persona. Interrumpir ese proceso resulta siempre traumático, pues el cerebro se ve obligado a abortar violentamente su estricto programa de hormonado. Ante la ausencia repentina de aquella persona a la que profesamos amor, nuestro cuerpo no sabe cómo reaccionar, pues a esas alturas del proceso ya estamos inundados de hormonas que nos empujan a comportarnos de una forma que choca frontalmente con la realidad. Estamos a merced de nuestra propia bioquímica.

Para finalizar, es muy interesante la perspectiva que muestra Eckhart Tolle, guía espiritual, al tratar el concepto cuerpo-dolor, para superar una ruptura. El cuerpo del dolor se alimenta de la energía negativa que hay en nosotros o en los demás; de aquí la necesidad de culpar, victimizarnos, discutir, tener sentimientos negativos hacia los otros, criticar, juzgar, quejarnos, pensar lo peor, etc.

Lo más importante será entonces reconocer el cuerpo-dolor nos permitirá salir del «modo bucle» tras una ruptura, para así acabar con él.

Esperamos que hayáis disfrutado este artículo y hayáis podido descubrir un poquito más sobre la neurociencia aplicada a nuestro día a día.

Os dejamos la entrevista de NeuroRachel del pasado sábado 18 de septiembre en el programa de Cadena 100 con Christian Gálvez para descubrir más sobre el tema.

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