El efecto Paddington o cómo las historias pueden hacerte vender más

Descubre cómo una película logró aumentar las ventas de mermelada a nivel mundial

En un mundo saturado de opciones y estímulos visuales, los consumidores ya no compran simplemente productos, sino que también compran experiencias, emociones y, en muchos casos, historias. Un claro ejemplo de cómo la conexión emocional puede influir en las decisiones de compra es lo que se ha denominado «El Efecto Paddington». Este fenómeno, vinculado al aumento de ventas tras el estreno de la película Paddington, nos demuestra cómo la cultura popular y las emociones asociadas a una historia pueden desencadenar un comportamiento de compra masivo.

¿Qué es el Efecto Paddington?

Para hablar del Efecto Paddington tenemos que remontarnos al lanzamiento de la película Paddington en 2014. En ella, el entrañable oso peruano Paddington viaja a Londres en busca de un hogar, y allí es adoptado por la familia Brown, con la que vive divertidas aventuras mientras enfrenta diversos desafíos. Pero lo curioso es que esta película familiar impulsó de manera inesperada las ventas de productos como mermeladas y naranjas en el Reino Unido. Un análisis realizado por The Grocer reveló un incremento sorprendente en la demanda de estos productos, que estaban vinculados al comportamiento del personaje principal, quien, en la película, se prepara un sándwich con mermelada de naranja.

Efecto Paddington

Este fenómeno no es solo un caso aislado, sino una manifestación de cómo los consumidores pueden ser influenciados por elementos culturales y emocionales en el marketing de productos. Este oso adorable y su historia no solo robaron el corazón de la audiencia, sino que también lograron incidir directamente en el comportamiento de consumo. Marcas como Golden Shred, por ejemplo, experimentaron un aumento del 24 % en sus ventas de mermelada tras el estreno de la película, mientras que las ventas de naranjas también aumentaron un 20 %. Y no solo eso: las personas comenzaron a hacer mermeladas caseras, lo que llevó a un aumento del 282 % en las descargas de recetas como la de Waitrose para hacer mermelada de naranjas de Sevilla.

La neurociencia detrás del Efecto Paddington

Este tipo de fenómeno no es solo un capricho de los consumidores, sino que tiene una explicación científica muy ligada a la neurociencia del comportamiento del consumidor. El cerebro humano está diseñado para responder a estímulos emocionales, especialmente aquellos que tienen un componente narrativo. Es decir: a las historias. El Efecto Paddington puede entenderse como una activación emocional que lleva a los consumidores a asociar positivamente un producto con una experiencia agradable o con una historia que resuena con ellos.

Efecto Paddington

Varios estudios sobre la neurociencia del consumo han demostrado que los recuerdos y las emociones se activan cuando los consumidores se sienten emocionalmente conectados con un producto o marca. De hecho, según un estudio realizado por la Universidad de Emory (2011), los estímulos emocionales no solo afectan a la forma en que percibimos las marcas, sino que también juegan un papel crucial en la toma de decisiones de compra. En el caso de Paddington, el personaje evoca sentimientos de ternura y nostalgia, lo que podría haber influido en la decisión de los consumidores al elegir mermeladas y naranjas, productos que tradicionalmente se asocian con la calidez del hogar y momentos familiares.

El poder de las imágenes y los elementos visuales

Las historias son importantes, pero no lo son todo: el packaging también juega un papel fundamental en este fenómeno. La neurociencia ha demostrado que los colores, las formas y los iconos pueden desencadenar respuestas emocionales poderosas. En el caso de Golden Shred, la mermelada que adoptó la imagen de Paddington para sus productos, el packaging no solo estaba transmitiendo un mensaje visual, sino que también evocaba una conexión emocional al aprovechar la popularidad del personaje. La imagen del oso, que se asocia con ternura y simpatía, activa áreas del cerebro relacionadas con la emoción, lo que puede incidir en la decisión de compra de los consumidores. Otro ejemplo de ello en nuestro mercado lo encontramos habitualmente en las botellas de agua infantiles, que suelen incorporar a personajes de moda, como ha ocurrido recientemente con Del revés.

Un estudio realizado por la Universidad de Loyola en Maryland (2014) destacó que el uso de personajes reconocidos y figuras populares en el diseño del packaging puede aumentar la efectividad de las campañas publicitarias y el comportamiento de compra, ya que la familiaridad de un personaje estimula la zona de recompensa en el cerebro. Este es el caso del packaging de mermelada de Paddington, que no solo apeló a la nostalgia y al recuerdo, sino que utilizó un icono que atraía tanto a niños como adultos.

El impacto en el consumo a largo plazo

Lo interesante del Efecto Paddington es que, por un lado, refleja un cambio temporal en el comportamiento de los consumidores y, por el otro, también puede tener un impacto a largo plazo. El marketing emocional tiene el poder de crear una lealtad de marca duradera. Cuando un consumidor asocia un producto con emociones positivas, es más probable que vuelva a elegirlo en el futuro. La creación de una conexión emocional, que puede ser provocada por un personaje como Paddington, genera un vínculo duradero que va más allá de una campaña publicitaria.
Este tipo de estrategias de neuromarketing afectan las decisiones de compra inmediatas y tienen el poder de fidelizar a los consumidores a largo plazo, creando un ciclo continuo de preferencia por la marca.

Conclusión

El Efecto Paddington es un claro ejemplo de cómo la neurociencia y el marketing son dos ingredientes perfectos para crear marcas y packagings memorables. A través de la conexión emocional, los elementos visuales y las historias, las marcas pueden influir en el comportamiento de los consumidores de manera poderosa. Como lo demuestra este fenómeno, el marketing no es solo cuestión de vender productos, sino de conectar con las emociones. Las marcas que entienden y aplican estos principios de manera efectiva pueden aprovechar la ciencia del comportamiento humano para lograr un crecimiento que se sostenga en el tiempo y un impacto duradero en el mercado.

Es un fenómeno que demuestra cómo una historia emocional —como la del oso Paddington— puede influir directamente en las ventas de un producto, en este caso, la mermelada. A través de la conexión cultural y afectiva, se activa el recuerdo, la empatía y el deseo de compra. Es un ejemplo potente de cómo el storytelling transforma productos comunes en símbolos emocionales.

La neurociencia ha comprobado que los recuerdos se activan con más intensidad cuando están ligados a emociones positivas. El humor, la ternura y la nostalgia que genera un personaje como Paddington influyen directamente en los mecanismos de decisión del cerebro. Asociar productos a este tipo de emociones genera conexiones más duraderas con el consumidor.

El uso de elementos visuales que remiten a historias o personajes (como ilustraciones, mascotas o referencias cinematográficas) genera una conexión inmediata y emocional. Marcas que han incorporado visuales inspirados en Paddington han visto aumentos en ventas y recordación. Lo visual es clave para activar el efecto emocional de forma rápida y efectiva en el lineal.

Sí. El efecto Paddington no solo se limita al impacto puntual de una campaña, sino que puede consolidar una marca en la mente del consumidor durante años. Asociar un producto a una historia significativa refuerza su valor simbólico y su presencia emocional en la memoria colectiva. Esto es clave para la fidelización.

● Identifica historias universales que conecten con los valores de tu marca.
● Usa personajes o símbolos que despierten emociones positivas.
● Refuerza la narrativa a través del packaging, redes sociales y experiencias sensoriales.
● Mide el impacto emocional con herramientas de neuromarketing.
● Piensa en el storytelling no como un adorno, sino como un eje estratégico que genera ventas.

Nuevas tendencias de packaging: diseños que conquistan el cerebro del consumidor

Descubre cómo el packaging del futuro activa los sentidos y emociones para influir en la decisión de compra

Nuevas Tendencias de Packaging  

El packaging es mucho más que lo que envuelve un producto. Es la primera impresión, la puerta de entrada a la experiencia que ofrece tu marca y, sobre todo, un activador de emociones muy poderoso que influye directamente en la decisión de compra. La evolución del packaging es constante, y hoy exploramos las tendencias que dominarán los lineales y cómo están respaldadas por la ciencia.

Maximalismo visual: el poder de la sobrecarga sensorial

El minimalismo ha reinado en el diseño durante años, pero le queda poco tiempo: esta tendencia se revierte con el auge del maximalismo visual. Encontraremos colores intensos, tipografías llamativas y diseños saturados para crear un festín sensorial que captura la atención y refuerza la identidad de marca.

Nuevas tendencias de packaging

¿Por qué funciona? La sobrecarga sensorial puede aumentar la liberación de dopamina, una molécula clave en la motivación y la recompensa. Un estudio del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Duke sugiere que los estímulos visuales vibrantes pueden generar una sensación de placer anticipado, favoreciendo la decisión de compra impulsiva.

Nostalgia futura: conectando el pasado con el presente

El packaging de 2025 jugará con la «nostalgia futura», una tendencia que fusiona elementos retro con un diseño moderno. La psicología del consumidor demuestra que aquello que nos resulta familiar genera confianza y reduce la percepción de riesgo al comprar.

Un estudio de la Universidad de Southampton demostró que la nostalgia es una de las emociones más poderosas por su poder evocador, y puede aumentar la disposición a gastar dinero. Al evocar recuerdos placenteros, las marcas pueden generar una conexión emocional más profunda.

Materiales orgánicos y texturas naturales: cuando el packaging está vivo

La tendencia «organic nature» apuesta por envases con texturas inspiradas en materiales naturales como madera, piedra o papel reciclado. Nuestro cerebro procesa las texturas con la misma área que registra el tacto, lo que crea una experiencia multisensorial que refuerza la autenticidad del producto. Es ideal para marcas alineadas con valores como la sostenibilidad o lo hecho a mano.

Según un informe de WGSN, el 80 % de los consumidores dice estar dispuesto a pagar más por un packaging biodegradable. Esto no solo responde a una preocupación medioambiental, sino también a la sensación de bienestar que producen los materiales naturales.

Metaverso y realidad aumentada: el packaging inteligente

La fusión de lo físico y lo digital redefine el packaging con códigos QR, hologramas y diseños interactivos. Estos elementos permiten a los consumidores acceder a contenido exclusivo, probar productos virtualmente o incluso interactuar con la historia de la marca en el metaverso.

Según un estudio de la Universidad de Stanford, la realidad aumentada puede incrementar la percepción de valor de un producto en hasta un 40 %, ya que añade una capa de personalización e inmersión en la experiencia de compra.

Espiritualidad: el packaging que evoca emociones profundas

El diseño de packaging se adentra en lo intangible al explorar el impacto de las emociones y la espiritualidad digital. En un mundo donde el estrés y la sobrecarga de información son constantes, los consumidores buscan experiencias sensoriales que les proporcionen calma y conexión.

Los envases diseñados con esta tendencia incorporan efectos de luz suave, transparencias y degradados etéreos que aluden a un estado de tranquilidad y contemplación. Además, el uso de materiales translúcidos y acabados iridiscentes genera un efecto visual dinámico que cambia con la luz, transmitiendo una sensación de fluidez y armonía.
Esta tendencia se apoya en estudios de neurociencia que demuestran que ciertos estímulos visuales pueden inducir estados de relajación. Colores como los tonos pastel, el azul suave y el verde menta han demostrado reducir la actividad cerebral asociada al estrés, promoviendo el bienestar y la concentración.

World building y estética transhumanista

El uso de diseños isométricos y gráficos en 3D en los envases transporta al consumidor a universos inmersivos, reforzando el storytelling de la marca. Este enfoque permite que los envases no solo presenten el producto, sino que cuenten historias y generen engagement a través de la exploración visual. Las marcas pueden aprovechar este enfoque para crear mundos visuales que refuercen sus valores y conceptos, captando la atención del consumidor y fomentando una relación más profunda con el producto.

Asimismo, la tendencia transhumanista está inspirada en el cyberpunk y la estética biónica. El packaging adopta acabados metálicos, hologramas y elementos futuristas que recrean la unión entre lo humano y lo tecnológico. Esta tendencia juega con la idea de una identidad híbrida, donde la tecnología y el cuerpo se fusionan y transmite innovación y modernidad. Este tipo de packaging genera una percepción de alto valor y exclusividad, especialmente en productos de tecnología, bebidas energéticas y cosmética de vanguardia.

Conclusión

El packaging del futuro no solo debe atraer la vista, sino también generar experiencias que activen la memoria, la emoción y la conexión sensorial. La neurociencia nos demuestra que el diseño puede influir en la percepción del producto y en la decisión de compra. La clave está en aplicar estas tendencias con estrategias basadas en cómo funciona nuestro cerebro.

El maximalismo visual es una tendencia que apuesta por una sobrecarga sensorial controlada: colores vibrantes, tipografías atrevidas y elementos gráficos que compiten por la atención. Aunque puede parecer excesivo, cuando se aplica estratégicamente, capta la mirada en segundos y favorece la recordación. Ideal para públicos jóvenes y entornos altamente competitivos.

La nostalgia futura conecta recuerdos del pasado con diseños modernos, creando una sensación emocional poderosa. Este enfoque apela a la seguridad, la familiaridad y la ternura. Marcas que utilizan personajes vintage o referencias retro logran activar emociones profundas y aumentar el engagement emocional con sus productos.

Porque el consumidor busca conexión con lo real. El packaging sensorial, con texturas como papel reciclado, madera o cartón sin tratar, transmite valores de sostenibilidad, autenticidad y cercanía. Estos materiales no solo son estéticos, sino que generan una experiencia táctil alineada con las nuevas expectativas del mercado consciente.

La realidad aumentada permite extender la experiencia del producto más allá del punto de venta. A través del móvil, los consumidores pueden acceder a juegos, historias o información exclusiva escaneando el envase. Esta tecnología refuerza el vínculo emocional y convierte el packaging en una plataforma interactiva.

El diseño actual no solo comunica, sino que cuenta historias. Se incorporan símbolos, formas, colores y elementos multisensoriales que evocan emociones profundas. Desde fragancias hasta metáforas visuales o narrativas futuristas, todo se orquesta para que el packaging sea una extensión del universo de marca, capaz de emocionar y diferenciar.

El poder del aroma en la oficina: cómo mejorar el bienestar y la productividad

El mundo empresarial actual es más dinámico y cambiante que nunca, resultado del entorno VUCA en el que nos encontramos. Hoy en día, las organizaciones buscan constantemente estrategias innovadoras para mejorar el bienestar y la productividad de sus empleados. Una de las herramientas menos exploradas, pero muy efectiva, son los aromas para empresas, que influyen en el ambiente laboral y en el bienestar de los empleados. En los últimos años, el término Employer Experience (EX), que se refiere a la percepción global que tienen los empleados sobre su ciclo de vida en una empresa, abarca elementos como la cultura, el ambiente, el liderazgo, el desarrollo y el bienestar. 

Sin embargo, si bien factores como la iluminación o el mobiliario se han mejorado para facilitar el día a día de los trabadores, los aromas para empresas siguen siendo un gran olvidado, a pesar de su influencia en nuestras emociones y también en nuestro rendimiento.

Aquí es donde entra la aromacología, la ciencia que estudia cómo los aromas para empresas afectan al comportamiento y al bienestar de las personas. Lejos de ser una moda, diversas investigaciones han demostrado que ciertos olores pueden mejorar la concentración, reducir el estrés e, incluso, fomentar un ambiente laboral más positivo, cualidades muy necesarias en las empresas.

aromas para empresas

Más allá del marketing olfativo aplicado a clientes, los aromas para empresas pueden convertirse en un poderoso aliado para potenciar el rendimiento y la satisfacción de los empleados. Pero ¿cómo aplicarlos estratégicamente? En este artículo exploraremos cómo las empresas pueden aprovechar esta herramienta.

Aromas para empresas que potencian la productividad

Un estudio pionero realizado en Japón analizó cómo diferentes fragancias afectaban la precisión y eficiencia de los trabajadores de una oficina. Los resultados fueron muy reveladores:

  • Aroma a limón: Redujo los errores en un 54 %
  • Aroma a jazmín: Disminuyó los errores en un 33 %
  • Aroma a lavanda: También mostró una reducción en los errores, aunque en menor medida

Estos datos sugieren que ciertos aromas para empresas pueden mejorar la concentración y precisión en tareas específicas, y son una manera sencilla, económica y natural de potenciar el rendimiento laboral.

Ambientes laborales más acogedores

A pesar del estudio mencionado, la influencia de los aromas para empresas no se limita únicamente a la productividad. Un entorno agradable y acogedor es fundamental para el bienestar emocional de los empleados. Según un artículo publicado en Vorecol, los olores agradables en el entorno laboral pueden aumentar la concentración y mejorar el estado de ánimo, lo que se traduce en mayor eficiencia.

Además, incorporar aromas para empresas específicos puede contribuir a reducir el estrés y la ansiedad, promoviendo un ambiente más relajado que facilita la colaboración y la creatividad.

Reducción de conflictos y mejora de relaciones interpersonales

Un ambiente laboral agradable es básico para minimizar conflictos y fomentar relaciones interpersonales saludables. La aromacología puede tener un papel crucial en este aspecto: un estudio publicado en el South Florida Journal of Development destaca que ciertos aromas pueden reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo, lo que contribuye a un ambiente laboral más saludable y productivo.

Al reducir los niveles de estrés y promover sensaciones de calma y bienestar, los empleados están mejor equipados a nivel emocional para manejar situaciones conflictivas de manera más constructiva y asertiva, lo cual mejora la dinámica del equipo y la cohesión organizacional.

Estimulación de la creatividad

La creatividad es una habilidad imprescindible en muchas profesiones y puede ser potenciada a través de distintos estímulos sensoriales. Un estudio realizado por Simone Ritter y Maarten Bos, publicado en el Journal of Sleep Research, investigó cómo la exposición a ciertos aromas durante el sueño puede influir en la creatividad. Los participantes expuestos a un aroma de naranja y vainilla mientras dormían tuvieron ideas más innovadoras al día siguiente en comparación con aquellos expuestos a un olor diferente o a ningún aroma.

Aunque este estudio se centró en la influencia de los aromas durante el sueño, estos resultados sugieren que los aromas para empresas también podrían activar el pensamiento divergente y facilitar la innovación en el entorno laboral

Cómo implementar los aromas en el día a día de la empresa

Si tienes en mente incorporar aromas para empresas, te doy algunas recomendaciones prácticas:

  1. Comienza por identificar las necesidades concretas de tu empresa: determina los objetivos que queréis alcanzar: mejorar la concentración, reducir el estrés, fomentar la creatividad… El aroma más adecuado dependerá de estos objetivos.
  2. Selecciona las fragancias adecuadas:
  • Para mejorar la concentración: arromas cítricos como el limón o la naranja
  • Para reducir el estrés: fragancias como la lavanda o la manzanilla
  • Para estimular la creatividad: esencias de menta o romero
  1. Elige el método de difusión adecuado: Puedes utilizar difusores de aceites esenciales, velas aromáticas, ambientadores naturales o diferentes sistemas para difundir odotipos para dispersar las fragancias en el espacio de trabajo de forma que sea fácil de mantener en el día a día.
  2. Ten en cuenta las preferencias individuales: es importante tener presentes las sensibilidades o alergias de los empleados y ofrecer opciones o áreas libres de fragancias si es necesario.
  3. Evalúa y ajusta: monitorea el impacto de las fragancias en el ambiente laboral y haz los ajustes necesarios según los comentarios de los empleados y los resultados observados.

Conclusión

Integrar aromas para empresas es una oportunidad innovadora para mejorar el bienestar emocional y la productividad de los empleados. Con una implementación estratégica y basada en evidencia científica, los aromas para empresas pueden contribuir a crear espacios laborales más acogedores, eficientes y humanos.

Aprovechar los beneficios de los aromas para empresas puede marcar la diferencia en la experiencia laboral diaria y en el rendimiento general de los equipos.

 

¡Soy Neurorachel! Una apasionada del marketing y la neurociencia.
Te ayudo a aplicar neurociencia en su comunicación, la experiencia de cliente para hacerla mucho más humana, empática y emocional.
👉¿Cómo ayudamos? Desde formación en neuromarketing a equipos creativos, de marketing al desarrollo de estudios neurocientíficos en espacios físicos o sobre producto, spot o campaña.
También soy profesora universitaria y ponente en conferencias.

¿Mi misión? Que todas las pymes adquieran las skills para enamorar al cerebro de su cliente ideal, Si quieres, ¡hablamos!

Porque ciertos aromas activan zonas del cerebro relacionadas con el estado de ánimo, la atención y la concentración. Estudios muestran que fragancias como limón, lavanda o menta mejoran el rendimiento y reducen errores. El marketing olfativo bien aplicado en oficinas puede crear ambientes más enfocados, motivados y libres de estrés.

Aroma a limón: mejora el foco y reduce errores hasta un 54 %.
Aroma a menta: activa el estado de alerta mental.
Aroma a lavanda: ideal para oficinas con alta carga de estrés, promueve la relajación.
Estas esencias, combinadas estratégicamente, pueden adaptarse a diferentes dinámicas laborales según el objetivo de la empresa.

Sí. Incorporar aromas agradables ayuda a reducir la ansiedad, mejorar el estado de ánimo y suavizar conflictos. Ambientes con fragancias coherentes generan una sensación de calma compartida, facilitando la colaboración, la empatía y el trabajo en equipo.

La estimulación olfativa puede activar áreas cerebrales vinculadas a la imaginación y la resolución de problemas. Microsoft, por ejemplo, ha utilizado fragancias en espacios creativos para fomentar ideas disruptivas. Aromas sutiles como cítricos o hierbas frescas pueden ayudar a desbloquear el pensamiento divergente y aumentar la fluidez creativa.

● Define el objetivo (concentración, relajación, creatividad, cohesión).
● Elige esencias basadas en evidencia científica.
● Usa difusores constantes y regulables, evitando aromas invasivos.
● Alinea el aroma con la identidad y cultura de marca.
● Evalúa la percepción del equipo y ajusta según sus preferencias.

Un aroma bien gestionado no solo transforma el espacio… transforma también la experiencia laboral.

Cómo crear un packaging de impacto: 5 claves basadas en neurociencia para que elijan tu marca de gran consumo

En el mundo competitivo de las marcas de gran consumo (o FMCG), los packagings no son solo lo que envuelve el producto: es el primer punto de contacto emocional con el consumidor. Y en un mercado donde cada decisión puede marcar la diferencia entre que te elijan o te ignoren, entender cómo la mente procesa los envases es fundamental.

En este artículo exploraremos cómo la neurociencia puede revolucionar el diseño de packagings, optimizando cada decisión creativa con un enfoque basado en datos que garantiza más impacto. 

packagings

Clave 1: diseña para captar la atención

La atención es el recurso más escaso del consumidor… y que deberíamos tomar como el más valioso. Estudios recientes han demostrado que nuestro cerebro decide en menos de un segundo y medio si un producto nos interesa. En un supermercado eso significa que los packagings deben destacar en un entorno saturado de opciones y marcas.

Una estrategia eficaz es utilizar contrastes de color, tipografías claras y una jerarquía visual que dirija la mirada hacia los elementos más importantes, como el nombre de la marca o algún beneficio que queramos destacar. La neurociencia también nos enseña que los patrones familiares con un toque de novedad activan el sistema de recompensa del cerebro.

En otras palabras: los diseños que mejor funcionan son los que combinan lo familiar con lo inesperado.

Ejemplo: piensa en la evolución de los packagings de Coca-Cola. Han mantenido su característico logotipo y el rojo de sus envases, pero a menudo integran ediciones limitadas o detalles creativos que captan la atención del consumidor sin perder su sello de identidad.

Clave 2: reduce la carga cognitiva

Un error habitual a la hora de diseñar packagings es bombardear al consumidor con demasiada información. Esto aumenta la carga cognitiva, lo que hace que el cerebro rechace el mensaje por considerarlo complejo. Un estudio neurocientífico sobre la carga cognitiva asegura que el exceso de información reduce la capacidad de tomar decisiones rápidas.

Así que, como se suele decir, menos es más. Elimina los elementos innecesarios y prioriza los mensajes esenciales. Además, las formas simples y los diseños minimalistas no solo son visualmente atractivos y una tendencia hoy en día, sino que también facilitan que memoricemos del producto.

Ejemplo: la marca catalana Ametller Origen, conocida por sus productos frescos y naturales, utiliza un diseño minimalista en varias de sus líneas de alimentos. Sus envases destacan por colores neutros y tipografías limpias, además de formatos que permiten ver el producto. Este enfoque no solo reduce la carga cognitiva al simplificar la presentación visual y facilitar la identificación de la información clave, sino que también comunica de forma implícita valores como lo natural y artesano, alineándose con las expectativas de consumidores que buscan productos auténticos y saludables.

Clave 3: fomenta la memorabilidad

El objetivo final de los packagings es dejar huella en la memoria del consumidor. Porque está genial que te compren una vez, pero lo mejor es que vuelvan a hacerlo cada vez que van al supermercado. Gracias a los avances de la neurociencia hoy sabemos que las emociones juegan un papel fundamental en la toma de decisiones de compra. Aquellos diseños que promueven la conexión emocional son más propensos a ser recordados.

La elección de colores, texturas y tipografías influye en cómo un consumidor se siente respecto a un producto. Por ejemplo, los tonos azules suelen asociarse con la calma y la confianza, mientras que los colores cálidos como el amarillo y el rojo transmiten energía y urgencia.

Ejemplo: el packaging de los helados Ben & Jerry’s combina ilustraciones, colores vibrantes y un estilo divertido que genera asociaciones positivas y cercanas, lo cual refuerza la lealtad a la marca.

O por ejemplo, lo que ya he bautizado como el trampantojo Effect en el mundo de los packagings.

Marcas como Benefit han apostado por envases que imitan productos cotidianos de consumo masivo (CPG por sus siglas en inglés, Consumer Packaged Goods).

Imagina abrir tu nevera y encontrar latas de aceite de oliva o barras de chocolate, pero en su lugar, ¡descubrir productos de belleza!

Este tipo de packagings no solo son llamativo, sino que juega con la idea de que el maquillaje, al igual que la comida, es esencial en la vida de muchas personas. Y si a esto le sumamos la creatividad y el detalle en los diseños, está claro que el objetivo es hacer que los consumidores se detengan, miren dos veces y por el hecho de sorprender, ya se convierten en algo memorable.

Clave 4: el papel del storytelling en el packaging

Los packagings no solo deben comunicar qué es el producto, sino también contar una historia que conecte con los valores y aspiraciones del consumidor. Las historias activan áreas del cerebro relacionadas con la memoria y las emociones y logran crear un vínculo más profundo con quienes nos compran.

Ejemplo: Tomatier, utiliza el storytelling para atraer tanto a niños como a sus padres con un nuevo packaging para los tomates Cherry de Nijasol en Carrefour. Con un diseño divertido que presenta a un simpático monstruo devorador de tomates, la caja transforma un simple producto en una experiencia divertida y atractiva, también gracias al eslogan «Los monstruos molan y los tomates también». Así, han logrado que el producto sea más atractivo para los más pequeños, mientras ayuda a los padres a incluir un alimento saludable en su dieta y se refuerza la conexión emocional con la marca.

Clave 5: mide utilizando los KPIs adecuados

Medir el impacto de los packagings es básico para poder optimizar su diseño y, sobre todo, para no limitar las decisiones importantes a cuestiones subjetivas. Los KPIs neurocientíficos como la atención, la carga cognitiva y la memorabilidad son clave:

  • Atención: analizamos qué partes de los packagings captan la mirada del consumidor y cuáles no.
  • Carga cognitiva: evaluamos cuánta información puede procesar el cerebro sin sentirse abrumado.
  • Memorabilidad: determinamos la facilidad con la que el consumidor puede recordar el producto después de haberlo visto.

Conclusión: diseña con el cerebro en mente

Los packagings son mucho más que un envoltorio, son el puente entre tu marca y tu consumidor.

Al aplicar la neurociencia, podemos crear diseños que destaquen en el lineal, faciliten la toma de decisiones y generen impacto.

¿Qué te ha parecido?

El poder del packaging reside en su capacidad para hablarle al cerebro del consumidor en un lenguaje que combina estética, ciencia y emoción. Desde el uso del color hasta el texto de la etiqueta debe utilizarse de forma estratégica. Si aplicamos estas estrategias basadas en neurociencia, estaremos un paso más cerca de crear packagings atractivos y, sobre todo, inolvidables.

¡Soy Neurorachel! Una apasionada del marketing y la neurociencia.
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👉¿Cómo ayudamos? Desde formación en neuromarketing a equipos creativos, de marketing al desarrollo de estudios neurocientíficos en espacios físicos o sobre producto, spot o campaña.
También soy profesora universitaria y ponente en conferencias.

 

¿Mi misión? Que todas las pymes adquieran las skills para enamorar al cerebro de su cliente ideal, Si quieres, ¡hablamos!

Un packaging eficaz debe captar la atención en segundos, reducir la carga cognitiva, ser memorable y transmitir la historia de marca de forma clara. Según la neurociencia, el diseño que conecta visualmente con el cerebro facilita la elección de compra en contextos de alta competencia como el gran consumo.

Los colores bien aplicados activan respuestas emocionales automáticas y dirigen la mirada. La jerarquía visual ayuda a entender rápidamente lo esencial del producto (marca, beneficio, diferencial), lo cual es clave para facilitar la decisión de compra en entornos saturados.

Un diseño recargado o desordenado exige más esfuerzo mental y puede hacer que el consumidor lo descarte. La clave es “menos es más”: tipografías limpias, información bien jerarquizada y un flujo visual fluido reducen la fatiga cognitiva y aumentan la preferencia del consumidor.

El storytelling activa zonas del cerebro relacionadas con las emociones y la empatía. Incluir elementos narrativos (como ilustraciones, metáforas o escenas visuales) hace que el envase cuente una historia, generando mayor conexión emocional y fidelización. Esto es especialmente útil en marcas que compiten por diferenciación.

● Mide la atención visual con herramientas de eye tracking.
● Evalúa la comprensión y recordación del diseño con tests de usabilidad.
● Ajusta los elementos visuales según datos reales de interacción.
● Compara versiones A/B para validar qué diseño convierte más.
Aplicar métricas convierte tu diseño en una herramienta estratégica, no solo estética.