Ir al contenido principal

Etiqueta: creatividad

¿Por qué surgen las mejores ideas en la noche?

neurociencia y creatividad

Neurociencia y creatividad en los estados de duermevela: ¿por qué surgen ahí las mejores ideas?

¿Alguna vez te has preguntado por qué cuando despertamos en medio de la noche tenemos mejores ideas que cuando estamos despiertos?

Para responder a esta pregunta primero necesitamos conocer algunos aspectos del funcionamiento del cerebro, la comunicación neuronal y las ondas que se derivan de ella. Aquí es donde la neurociencia y creatividad se entrelazan para ofrecernos una explicación fascinante sobre la mente, la inspiración y lo inconsciente.

Cada vez que hacemos una acción motora, tomamos una decisión, recordamos un dato concreto u olemos un aroma, nuestro sistema nervioso está en funcionamiento. En nuestro cerebro existen distintas áreas que se asocian con diferentes funciones; por ejemplo, el hipocampo está involucrado en la memoria, nos ayuda a recuperar recuerdos. Y es precisamente gracias al estudio de la neurociencia y creatividad que podemos empezar a entender cómo surgen ciertas ideas sin buscarlas de forma consciente.

La forma en la que se activan estas áreas tiene lugar cuando las neuronas, las células de nuestro sistema nervioso, se comunican entre sí. El proceso es algo complejo y requiere de un potencial de acción y, cuando ocurre, tiene lugar lo que llamamos sinapsis. Estas sinapsis se pueden medir y, entonces, podemos detectar las ondas cerebrales.

Ondas cerebrales y su papel en la neurociencia y creatividad

Las ondas cerebrales, como todas las ondas, funcionan con distintas frecuencias que se miden en hercios (cada hercio representa un ciclo o repetición por segundo) y se pueden registrar gracias al electroencefalograma o EEG. Es un dispositivo que mide la actividad eléctrica del cerebro a partir de unos sensores que se colocan en el cuero cabelludo. Es una de las herramientas que se utilizan en neuromarketing y también en estudios sobre neurociencia y creatividad.

Las frecuencias de las ondas cerebrales están estrechamente relacionadas con cómo nos sentimos mientras hacemos una determinada tarea: relajados, emocionados o deprimidos. Como veremos ahora, cada una de las ondas cerebrales tiene su frecuencia y nos afecta de un modo u otro. La comprensión de estas dinámicas ha sido clave en los avances recientes de la neurociencia y creatividad aplicadas a campos como el arte, el diseño o incluso la resolución de problemas.

 

Ondas Delta (1 a 3 Hz)

Las ondas Delta son las que tienen una frecuencia más baja, por eso están más presentes mientras dormimos o meditamos. Cuando nuestras neuronas se comunican en frecuencia Delta el sistema nervioso central se regenera y se restaura, por ello el sueño nos resulta reparador. Este tipo de onda también ha sido estudiada en investigaciones sobre neurociencia y creatividad, especialmente en el contexto de descanso creativo.

 

Ondas Theta (3,5 a 7,5 Hz)

Las ondas Theta son las que predominan en estados de calma, cuando nos estamos quedando dormidos (en la fase REM), pero también cuando procesamos información interna y estamos aislados del resto del mundo. Son imprescindibles para el aprendizaje y la memoria y operan con información inconsciente. Quédate con esto último, porque es fundamental para entender cómo la neurociencia y creatividad explican los procesos inconscientes.

Ondas Beta (8 a 13 Hz)

Las ondas Beta están activas la mayoría del tiempo que estamos despiertos. Se ocupan de las tareas que requieren un esfuerzo cognitivo, es decir, cuando estamos resolviendo un problema, concentrados o tomando una decisión. Aquí, la neurociencia y creatividad nos recuerdan que estas ondas, aunque necesarias, pueden limitar el pensamiento libre.

 

Ondas Alfa (12 a 33 Hz)

Las ondas Alfa están presentes cuando estamos despiertos y relajados, pero también algo atentos. El cerebro funciona de forma más lenta, aunque está listo para la acción si se da el caso. Estas ondas también tienen lugar cuando acabamos de terminar una tarea y nos sentimos satisfechos. En este punto, neurociencia y creatividad se relacionan con el concepto de recompensa y bienestar cerebral tras la actividad mental.

 

Ondas Gamma (25 a 100 Hz)

 

Las ondas Gamma nos ayudan a procesar información simultánea. Son rápidas, se producen en ráfagas cortas y están presentes en momentos de mucha atención o concentración. Estas ondas son clave en la integración de experiencias, algo que neurociencia y creatividad consideran esencial en la formación de nuevas ideas complejas.

Creatividad en la noche: el momento dorado para el inconsciente

Pero las ondas también explican el fenómeno cuya pregunta planteaba al inicio: ¿por qué tenemos mejores ideas cuando despertamos en medio de la noche?

Sabemos que el sueño contribuye a restaurar tejidos, segregar hormonas, fijar aprendizajes o equilibrar la mente y las emociones. Mientras estamos dormidos están presentes las ondas Alfa, que tan solo son reemplazadas por las ondas Beta en esos estados de duermevela. Los despertares repentinos generan un momento de transición mientras volvemos a dormirnos o acabamos por despertarnos del todo.

Durante esa transición están presentes las ondas Theta que, como explicaba más arriba, son las protagonistas en los estados de calma, pero también de introspección. Somos ajenos al mundo exterior y podemos permitirnos mirar hacia adentro e imaginar, recordar o fantasear en medio de un estado de semiinconsciencia. Todo ello abre las puertas de nuestro inconsciente, que no se rige por las reglas de nuestro cerebro más racional y que, a veces, es el responsable de coartar o limitar nuestros pensamientos genuinos. Es ahí donde se manifiesta claramente la conexión entre neurociencia y creatividad.

Además, investigaciones recientes en neurociencia y creatividad sugieren que estos momentos de baja frecuencia cerebral favorecen lo que se conoce como pensamiento divergente: una forma de ideación libre, intuitiva y original.

Dalí, Ámsterdam y el inconsciente creativo

De hecho, la creatividad se ha ligado al inconsciente desde hace siglos…
Por ejemplo, para Dalí, el inconsciente era un medio para liberar su imaginación.

Un estudio realizado en 2005 por la Universidad de Ámsterdam quiso indagar sobre el poder que tiene el inconsciente para generar ideas. Se hizo un experimento con varios sujetos donde les pedían resolver retos muy sencillos (por ejemplo, listar palabras que empezaban con una letra concreta) de forma consciente y de forma inconsciente. Los resultados indicaron la relevancia de los pensamientos inconscientes y su relación con la creatividad o el pensamiento divergente. Se planteaba que el inconsciente es más liberal y lleva a generar ideas que son menos obvias y accesibles y más originales y creativas, mientras que el consciente está más enfocado y se dirige al pensamiento convergente.

Este estudio refuerza lo que ya sugiere la neurociencia y creatividad: para pensar de forma innovadora, hay que acceder a los estados mentales menos obvios, más libres y menos racionales.

Conclusión: una puerta abierta a la creatividad nocturna

En definitiva: La ciencia nos desvela que las ondas Theta son las que permiten sacar a la luz ideas creativas en mitad de la noche… una auténtica puerta abierta al inconsciente y a la introspección. Entender el vínculo entre neurociencia y creatividad no solo nos ayuda a comprender este fenómeno, sino también a aprovecharlo conscientemente para generar ideas más originales.

¡Soy Neurorachel! Una apasionada del marketing y la neurociencia.

Te ayudo a aplicar neurociencia en su comunicación, la experiencia de cliente para hacerla mucho más humana, empática y emocional.

¿Cómo ayudamos? Desde formación en neuromarketing a equipos creativos, de marketing al desarrollo de estudios neurocientíficos en espacios físicos o sobre producto, spot o campaña.

También soy profesora universitaria y ponente en conferencias.

¿Mi misión? Que todas las pymes adquieran las skills para enamorar al cerebro de su cliente ideal, Si quieres, ¡hablamos!

¿Por qué mi ficha de Google genera clics pero no llamadas o visitas?

 Porque atraer no es lo mismo que convertir. Tu ficha puede estar posicionada, pero si el cerebro del usuario no encuentra señales de seguridad, claridad o emoción… abandona sin interactuar.

¿Qué tiene que ver la neurociencia con una ficha de empresa?

Todo. El 95 % de las decisiones se toman de forma inconsciente. Google My Business es un disparador sensorial y visual que activa atajos mentales como la prueba social (reseñas), la reciprocidad (respuestas empáticas) y la coherencia (fotos + texto + horarios claros).

¿Cómo influye el orden de las fotos en la decisión de clic o compra?

El cerebro procesa primero el rostro humano, luego el contexto, después el entorno. Si tus primeras fotos son impersonales o confusas, no conectas emocionalmente. Si empiezas con imágenes humanas, limpias y con propósito, ganas ventaja instantánea.

¿Es verdad que responder reseñas ayuda al SEO?

Sí, pero además mejora la percepción de cercanía, lo que activa el sistema límbico del cliente potencial. Google lo valora, pero el cliente lo siente.

¿Qué errores comete la mayoría al crear o mantener su ficha?

Usar descripciones genéricas, dejar categorías por defecto, no actualizar horarios reales, ignorar las reseñas y no usar publicaciones. Cada uno de estos errores es una micro-señal de desconfianza.

Características del emprendedor: ¿son realmente más creativos?

Neuroemprendimiento. Parte II

¡Estamos de vuelta con la serie de #neuroemprendimiento!

En nuestro anterior artículo mencionábamos cuáles son algunos de los rasgos que diferencian al emprendedor/a, y aprendimos que en el funcionamiento de su cerebro se producen conexiones neuronales diferentes al del resto de los mortales.

Por eso hoy nos vamos a centrar en una de las cualidades más valoradas a la hora de crear un negocio desde cero. Y es que uno de los rasgos más comunes para un emprendedor es la capacidad de pensamiento «out of the box», es decir, pensar diferente, de manera no convencional o desde una nueva perspectiva. En este punto es donde entran en acción la originalidad y la creatividad, condiciones que se pueden entrenar para poseerlas en su máximo nivel.

El cerebro creativo de los emprendedores

La creatividad puede ser considerada como un talento que todas las personas tienen en mayor o menor medida. En nuestro día a día, en las tareas más simples es necesario tener ideas ingeniosas (pensar maneras de ahorro, elegir un viaje diferente, convencer a nuestro jefe para conseguir vacaciones….) Y por supuesto, esto ocurre también en los negocios.

Según Anna Abraham, autora de La neurociencia de la creatividad, la creatividad se define como la capacidad de producir «ideas originales, inusuales o novedosas de alguna manera que sean capaces de adaptarse al contexto en cuestión». Tu creación o idea de negocio no puede ser simplemente nueva, también debe considerarse buena de alguna manera. 

De esta forma, la autora explica que la función creativa podría resumirse con cinco «P»: la «persona» que lo realiza, la «presión» ambiental a la que responde y rodea, el «proceso» creativo en sí, el «producto» obtenido y por último la «perspectiva» desde donde se mira, en este caso neurocientífica.

En un estudio publicado en Neuroscience News , se pidió a los sujetos de investigación que realizaran la «tarea de usos alternativos», es decir, en la que intentasen pensar en usos nuevos o inusuales para artículos domésticos comunes, como un calcetín o un ladrillo, mientras que a través del uso del FMRI se medía su flujo sanguíneo en el cerebro, lo que permitió a los científicos examinar qué regiones del cerebro fueron las más activas. 

Los participantes fueron calificados en función de la cantidad de ideas que se les ocurrieron, lo poco común que eran sus usos y lo elaboradas que eran sus explicaciones. A pesar de la dificultad de medir la creatividad espontánea a través de esta tarea, se demostró una correlación entre obtener mejores ideas y disfrutar de pasatiempos más creativos cada día. Se utilizó un análisis estadístico para determinar qué conexiones neuronales se correlacionaron con puntuaciones más altas en la tarea de usos alternativos, siendo estos una «red de alta creatividad», mientras que los resultados correlacionados negativamente con la creatividad, se agruparon en una «red de baja creatividad». 

Los investigadores descubrieron que esta red altamente creativa se compone de tres redes diferentes y más pequeñas que normalmente no se activan al mismo tiempo: la red de prominencia, la red predeterminada y la red de control ejecutivo

  • La red predeterminada está en juego durante el pensamiento inactivo y espontáneo
  • La red de control ejecutivo se activa durante las tareas que requieren atención
  • La red de prominencia actúa como un mecanismo de conmutación entre las redes ejecutiva y predeterminada.

Así, se llegó a la conclusión de que las personas más creativas han mejorado la coactivación simultánea de estas redes cerebrales que generalmente funcionan por separado.

Neuroemprendimiento Apple

¿Qué te ha parecido el artículo? Aplica el neuroemprendimiento para ofrecer servicios que emocionen. Si tienes espíritu emprendedor y buscas lanzar tu marca pero no sabes qué enfoque seguir ni cómo optimizar tu comunicación para crear impacto en tu audiencia Llámame y te diré cómo comenzar. ¿Hablamos? Let’s rock your brand!

¡Haz CLICK y nos vemos dentro!