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Etiqueta: neurociencia

Descubre las TED Talks sobre neurociencia más inspiradoras

A veces escuchar a alguien hablar con pasión sobre un tema es todo lo que necesitamos para encontrar la inspiración que sentíamos haber perdido.

Conocer su opinión y experiencia nos puede ayudar a tomar distancia y obtener una visión mucho más objetiva y general de la realidad.

En el artículo de hoy os mostramos algunas de las TED Talks más famosas e inspiradoras que han conseguido cautivar a nuevos espectadores año tras año, gracias al carisma de auténticos expertos.

Pero antes de adentrarnos en ellas… ¿SABES QUÉ SON LAS TED TALKS?

Las charlas TED o TED Talks (Technology, Entertainment and Design), se han convertido en un medio excelente a través del cual algunas de las personas más brillantes del mundo comunican desde grandes ideas hasta los más pequeños detalles, en un formato fácil, entretenido y dinámico.

Se trata de una organización sin ánimo de lucro cuya misión es difundir “ideas que valen la pena”. Ideas que inspiren y promuevan el cambio en las áreas de la tecnología, el entretenimiento y el diseño, en su mayoría centradas en asesoramiento profesional. 

Como comentábamos, hoy traemos una selección de algunas de las TED Talks más relevantes y de impacto, centradas en temas muy variados y de actualidad (desde la naturaleza del comportamiento humano hasta la memoria, la conciencia, o la toma de decisiones en los consumidores). Y sobre todo, temáticas muy relacionadas con la neurociencia, presentándoos a algunos de los expertos más top en este campo.

¡Que la inspiración te invada y disfrutes al máximo de la mano de verdaderos expertos!

  1. Lisa Feldman-Barrett: No dependemos de nuestras emociones, es nuestro cerebro el que las crea.

¿Puedes mirar la cara de alguien y saber lo que está sintiendo? ¿Todos experimentan la felicidad, la tristeza y la ansiedad de la misma manera? ¿Qué son las emociones de todos modos? Durante los últimos 25 años, la profesora de psicología Lisa Feldman Barrett ha mapeado expresiones faciales, escaneado cerebros y analizado cientos de estudios de fisiología para comprender qué son realmente las emociones. En la conferencia que os dejamos a continuación comparte los resultados de su investigación exhaustiva y explica cómo podemos tener más control sobre nuestras emociones de lo que pensamos.

2. Daniel Kahneman: El enigma de la experiencia.

El premio Nobel y fundador de la economía conductual revela cómo nuestro «yo que tiene experiencias» y nuestro «yo que recuerda» perciben la felicidad de manera diferente. Esta nueva revelación tiene profundas implicaciones para la economía, las políticas públicas… y nuestra propia conciencia de nosotros mismos.

3. Dan Ariely: ¿Tenemos el control sobre nuestras propias decisiones?

El experto en economía de la conducta Dan Ariely, autor de Las Trampas del Deseo, utiliza ilusiones visuales clásicas y sus impactantes hallazgos en investigación para mostrarnos cómo no somos tan racionales como creemos al tomar decisiones.

4. Elizabeth Loftus: ¿Cómo de fiable es tu memoria?

Esta psicóloga estudia los recuerdos. Más concretamente, la ficción o falsos recuerdos, es decir, cuando las personas recuerdan cosas que no ocurrieron o las recuerdan de forma distinta a como sucedieron en realidad (una situación mucho más común de lo que se podría pensar). Loftus comparte algunas historias y estadísticas sorprendentes, y hace hincapié en algunas consideraciones éticas importantes que todos deberíamos tener en cuenta.

5. Anil Seth: Tu cerebro tiene alucinaciones con tu realidad consciente

En este momento, miles de millones de neuronas en tu cerebro están trabajando juntas para generar una experiencia consciente, y no cualquier experiencia consciente, la experiencia del mundo que te rodea y de ti mismo dentro de él. ¿Cómo sucede esto? Según el neurocientífico Anil Seth, todos estamos alucinando todo el tiempo; cuando estamos de acuerdo con nuestras alucinaciones, lo llamamos «realidad». Únete a Seth para una charla que te hará hasta cuestionar la naturaleza misma de tu existencia.

6. Peter Doolittle: Cómo tu memoria operativa da sentido a tu mundo

«La vida va muy rápido, y lo que tenemos que hacer es tomar ese flujo «amorfo» de experiencia y extraerle un significado de alguna manera». En esta divertida e instructiva charla, el psicopedagogo Peter Doolittle detalla la importancia y límites de su «memoria operativa», la parte del cerebro que nos permite dar sentido a lo que está sucediendo en estos momentos.

7. Rebecca Saxe: ¿Cómo realiza nuestro cerebro juicios morales sobre los demás?

Percibir los motivos, las creencias y los sentimientos de los demás es un talento natural de los seres humanos. Pero, ¿cómo lo hacemos? Rebecca Saxe comparte su fascinante trabajo de investigación donde descubre cómo el cerebro genera estos pensamientos y juzga las acciones del resto de seres humanos.

8. Sheena Iyengar: El arte de elegir

Sheena Iyengar estudia cómo elegimos y cómo nos sentimos ante las elecciones que hacemos. En TEDGlobal, habla tanto de elecciones triviales (Coca Cola vs Pepsi) como de elecciones profundas, y comparte su revolucionaria investigación en la cual revela algunas sorprendentes posturas sobre nuestras decisiones.

¿Sorprendido, impactado, inspirado? Esperamos que hayas disfrutado y que no te hayan dejado indiferente.

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El efecto de los libros de papel en nuestro cerebro

Nuestro cerebro funciona como un músculo: se entrena. Y la lectura es una de las herramientas más potentes para llevar a cabo ese entrenamiento.

La aparición de los ebook en el mercado creó una «batalla» donde la sociedad se dividió entre los que apostaron por la comodidad de las nuevas tecnologías frente a los siguen valorando mas (y prefiriendo) el contacto físico de un buen libro.

Los lectores más «tradicionales» valoran su aroma a hojas nuevas, el pasar página a página, su contacto, escribir pequeñas anotaciones con los típicos post-it, subrayar a lápiz sus frases favoritas o almacenarlos en su estantería como pequeños tesoros individuales.

Pero, según un estudio sobre hábitos de lectura, actualmente solo el 40% de los lectores lee exclusivamente en papel.

En el artículo de hoy os mostramos las ventajas que tiene leer en papel para nuestro cerebro, como siempre, desde la perspectiva de la #neurociencia.

Según la neurocientífica Maryanne Wolf, especialista en el cerebro lector y profesora de la Universidad de California, la lectura no forma parte únicamente del sistema lingüístico. Para leer, el lenguaje tiene que conectarse con la visión, el proceso mental, y sobre todo, con nuestra parte emocional.

¿CÓMO OCURRE ESTO?

Nuestro cerebro tiene la capacidad de crear nuevos circuitos neuronales. Desde el comienzo de nuestra historia, hace unos 6000 años, contábamos con un cerebro muy primitivo, donde se comenzaron a crear conexiones básicas entre símbolos y palabras. Poco a poco, la raza humana fue avanzando y empezaron a aparecer nuevas maneras de transmitir el lenguaje, y con él, nuestro pensamiento. La posterior aparición de los jeroglíficos hace 2000 años, la llegada del alfabeto griego y la escritura más compleja favorecieron a que los circuitos y el propio pensamiento se hacían mas sofisticados. Este desarrollo de miles de años se vuelve a poner en marcha en los niños cuando aprender a leer.

Pero, ¿cómo afecta a nuestra capacidad lectora el soporte que elegimos para disfrutar del nuevo libro que queremos leer?

Para descubrirlo, primero es necesario conocer el concepto de lectura profunda: surge a raíz de la evolución de los circuitos básicos. En ella conectamos la información decodificada con nuestros conocimientos previos, lo que nos permite hacer deducciones, ser mas analíticos y aprender a diferenciar lo que es verdad de lo que no.

Con la narrativa y las novelas se da un fenómeno extra: se produce empatía, ya que tomamos la perspectiva de lo que estamos leyendo. Según Robert Louis Stevenson, autor de La isla del tesoro, los libros más decisivos, generadores de mayor empatía e influencia son las novelas. «Repiten, reestructuran, enseñan lecciones de vida, nos desvinculan de nosotros mismos obligándonos a familiarizarnos con nuestro prójimo».

Un estudio realizado por un grupo de investigación de Barcelona analizó 50 estudios diferentes, con 170.000 jóvenes permitió demostrar que la comprensión lectora es significativamente mejor cuando se lee en papel.

Naomi Baron, experta en lingüística de la American University también investigó el tema durante dos años. Reunió datos de 429 estudiantes universitarios de Estados Unidos, Japón, Alemania, India y los países escandinavos. Cuando se les preguntó con cuál de ambos soportes se concentraban mejor, el 92 % de los alumnos respondió que con los textos impresos. Muchos señalaron también que, al leer en papel, entienden más y se distraen menos. El 67 % de los estudiantes dijeron sentir que los soportes digitales promueven las actividades múltiples mientras leen, mientras que solo el 41 % experimentó esa sensación al leer del papel. 

Todo esto se debe a que las pantallas afectan directamente a la lectura profunda. Estas funcionan como un mecanismo de defensa contra la gran cantidad de información con la que somos bombardeados. Ojear y leer sin atención se ha convertido en nuestro modus operandi, y la pantalla nos ayuda a avanzar mucho más rápido. Cuando ojeamos no utilizamos el lóbulo frontal, el encargado de la planificación, la selección de objetivos, y la resolución de problemas, por lo que no estamos analizando de forma crítica.

¿Qué ocurre en nuestro cerebro mientras leemos?

Primero se activa la corteza visual que procesa información consistente en símbolos reconocidos en ciertas áreas del cerebro como letras, mientras otras áreas juntan esas letras y las reconocen como conjuntos que constituyen palabras. A su vez contactan con otras que dotan de significado a esas palabras y grupos de palabras para activar las áreas del lenguaje y generar entendimiento. Esta secuencia de procesos activa el riego sanguíneo y la creación de neuronas.

Según han demostrado diferentes estudios, tras analizar el comportamiento cerebral en lectores de entre 6 y 22 años expuestos a líneas con palabras y garabatos, se registraba mayor actividad neuronal en el hemisferio izquierdo (área relacionada con las funciones verbales), y se reducía en el hemisferio derecho (funciones no verbales).

Cuando aprendemos a leer se están produciendo cambios en la corteza cerebral, el tálamo y el tronco del encéfalo.

En definitiva, nuestro cerebro es un lector infatigable que continuamente está aprendiendo, ya que quien lee, siempre aprende a interpretar desde su propio inconsciente.

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Cómo aplicar neuromarketing en marcas de lujo

Sabemos que las emociones juegan un papel fundamental en la toma de decisiones, especialmente a la hora de realizar una compra.

¿Y qué hay más emocional que ese producto o marca con el que siempre hemos soñado? Y si ese producto parece «inalcanzable», único y exclusivo, todavía lo queremos más.

La neurociencia ha demostrado que los consumidores eligen los productos o servicios por la percepción que tienen sobre los mismos. Desde este punto de vista, los atributos, mas que criterios de elección, son los drivers que ayudan a catalizar en el consumidor la construcción cerebral de producto.

Es en la mente del consumidor donde el producto se crea y cobra vida, constituyendo así una construcción cerebral donde los atributos juegan un papel fundamental en este proceso de creación.

Al Ries y Jack Trout con su libro Posicionamiento marcaron un hito demostrando como la verdadera batalla se libra en la mente de los consumidores «No existe la realidad objetiva, no existen los hechos. No existen los mejores productos. Lo único que existe en el mundo de las transacciones comerciales, son las percepciones en la mente del cliente. La percepción es la realidad. El resto es pura ilusión».

El sector del lujo es uno de los más impactados por el neuromarketing, ya que sus consumidores tienden a tomar decisiones basadas en factores emocionales más que en el precio, especialmente valor y reconocimiento, y sentido de pertenencia.

La compra de productos exclusivos y de lujo por parte de los consumidores supone la satisfacción de un deseo surgido de una necesidad, lo que activa el sistema de recompensa (localizado especialmente en el núcleo accumbens y en la corteza prefrontal). Durante este proceso se libera dopamina, neurotransmisor que produce placer y facilita la recuperación de recuerdos asociados a un estado de ánimo positivo, lo que facilita la repetición de compra. Estos productos dan respuesta a los instintos más primarios del consumidor, presentes de forma implícita, y que surgen como una necesidad social.

Muchas de las empresas más grandes del mundo están utilizando el neuromarketing para sumergirse en la mente de los consumidores y comprender cómo responden a los desencadenantes externos y cómo funcionan sus instintos.

Marcas como Microsoft, Pepsi, Mercedes Benz han estado invirtiendo en la práctica para testear la efectividad de diseños, productos y anuncios, mientras que las marcas de lujo buscan una nueva forma de transmitir mensajes, impulsando la exclusividad, la elegancia y un estilo de vida inspirador a través de comunicaciones y productos.

Para entender mejor cómo se aplica la neurociencia en este ámbito, os enseñamos algunos de los

PRINCIPIOS DE NEUROMARKETING MÁS UTILIZADOS EN EL SECTOR DEL LUJO

  1. PSICOLOGÍA DEL COLOR

Los colores influyen en nuestras percepciones y provocan diferentes emociones en las personas, sea cual sea el trasfondo cultural o las preferencias personales. Cada color nos evoca un significado diferente.

Por eso, al crear un producto, se deben comprender los valores y atributos de la marca y asociarlos con colores que puedan transmitir el mensaje con éxito. A partir de este punto, se puede definir posteriormente la paleta de colores que se puede utilizar mas en escaparates, sitios web, redes sociales, etc.

Por ejemplo del color rosa. Es juguetón, cálido, con un toque juvenil y moderno. También se ha comprobado que puede añadir un toque de lujo al producto. Es por eso que el rosa ha sido la elección de múltiples marcas como Victoria’s Secret.

El caso de Harrods es muy llamativo, ya que mientras el color verde «común» representa el mundo natural, la ecología, la tranquilidad… el verde oscuro que utiliza en su imagen corporativa se asocia con la abundancia, con el prestigio, la riqueza y el lujo.

Por supuesto, los colores tienen cualidades universalmente aceptadas; pero con el tiempo, podemos agregarles significados e incluso lograr que la percepción colectiva los acepte.

2. EL ANCLA

En neuromarketing, los anclajes son puntos de referencia. Son el sesgo cognitivo en el que un individuo depende demasiado de una pieza inicial de información ofrecida (considerada como el ancla) para emitir juicios posteriores durante la toma de decisiones. Una vez que se establece el valor de este ancla, todas las futuras negociaciones, argumentos, estimaciones, etc. se discuten en relación con esta referencia.

La información que se alinea con el ancla tiende a asimilarse hacia ella, mientras que la información más disonante o menos relacionada tiende a desplazarse. Este sesgo se produce al interpretar información futura utilizando este ancla para medir.

En el neuromarketing de lujo, los anclajes se refieren a productos icónicos que definen una marca y representan referencias para los consumidores. Los bolsos Hermés Kelly y Birkin, el Gucci Dyonisus, el Chanel 2.55 o el Louis Vuitton Speedy son los artículos que atraen a los consumidores y permanecen en sus mentes como artículos aspiracionales e imprescindibles.

Estos anclajes no solo ayudan a establecer un tono para las marcas, sino que también ayudan a vender otros artículos, como llaveros, bufandas y carteras que son costosos pero aún más baratos que el promedio. De esta  manera, se convierten en “asequibles” para los consumidores aspirantes.

3. CONCEPTO DE ESCASEZ Y EXCLUSIVIDAD

La gente tiene miedo de salir perdiendo y los compradores de lujo también. Quieren lo que no pueden tener y están dispuestos a hacer un gran esfuerzo por ello. Los productos que escasean o que no están disponibles para un público amplio son extremadamente deseados y funcionan muy bien en cuanto a ventas, porque crean una sensación de escasez y exclusividad.

Hermés es el ejemplo perfecto de esta estrategia. La exclusividad de la marca está garantizada a través de su oferta limitada y precios restrictivos, que sitúan a bolsos icónicos como Birkin y Kelly por encima de los 10.000 $. La empresa tiene una estrategia de expansión y distribución tan restrictiva que la demanda de sus productos es constantemente alta y el mercado nunca se satura.

4. EL VALOR SIMBÓLICO DE COMPRAR LUJO

Los clientes compran visiones, emociones, beneficios. Compran aquellos productos o servicios que les permiten proyectar la imagen de lo que quieren ser, como señal de identidad del grupo en el que quieren verse reflejados o por la mera necesidad de aceptación. Diferenciación, notoriedad, integración, pertenencia, exclusividad, etc. son aspectos relacionados a esta esfera social que mueve a los consumidores a tomar decisiones desde el inconsciente.

En resumen, al comprar productos lujosos estamos comprando aquello a lo que aspiramos. Compramos guiados por nuestras emociones y desde nuestra parte más profunda e inconsciente.

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¿Qué ocurre en la mente de un procrastinador?

¿Cuántas veces hemos dicho “esto lo hago luego” y ese “luego” nunca ha llegado?

Todo tiene una explicación desde la #neurociencia.

Si sois de las personas que dejan siempre todo para después, o conocéis a alguien que siempre lo hace, muy atentos a al siguiente artículo.

Pero, ¿Qué es la PROCRASTINACIÓN?

Pone nombre a esas situaciones en las que se posterga una actividad o situación que debe atenderse. Lo frecuente es sustituir esa actividad o situación por otra que sea más agradable y, por lo general, más irrelevante. De este modo, no se atiende a algo que es importante y se deja “para después”.

Os vamos a poner un ejemplo que seguro conocéis:

Cuando se trata de escribir un trabajo o empezar una tarea que parece tortuosa se podría decir que las personas se pueden dividir en dos grupos: aquellas que lo hacen de inmediato y aquellas que, primero, prefieren hacerse un café, después una siesta, antes tienen que comer y…mejor, lo terminan dejando para mañana porque ya se ha hecho demasiado tarde.

Es una conducta en la que casi todo el mundo cae alguna vez. Sin embargo, para algunos se convierte en un problema severo.

La doctora Barbara Oakley, profesora de la Universidad de Oakland, ha recogido información acerca de lo que dicen las neurociencias sobre la procrastinación. En principio, señala que las investigaciones sobre el tema apuntaron a que los procrastinadores crónicos tenían dificultades en las regiones neuronales asociadas al autocontrol y la regulación emocional.

Ajustar el funcionamiento de esas zonas es posible. El problema es que para hacerlo se requiere un ejercicio de autocontrol, lo que nos lleva a un círculo vicioso. ¡Pero esto no es todo!

Otras investigaciones al respecto señalan que los procrastinadores tienen problemas para reparar su estado de ánimo a corto plazo. Sienten malestar y no lo solucionan de forma inmediata. Así mismo, hay una especie de separación entre la percepción del yo presente y el yo futuro.

Dicho de una forma más sencilla, la procrastinación es una forma de afrontamiento que apuesta por los beneficios que se obtienen de manera inmediata.

¿POR QUÉ FUNCIONAMOS DE MANERA TAN DISTINTA?

Según un reciente estudio, publicado en la revista científica Psychological Science, parte de la respuesta estaría en nuestro cerebro.

Científicos de la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania) analizaron los cerebros de 264 hombres y mujeres, a través de imágenes de resonancia magnética, y se les pidió a los mismos voluntarios que rellenasen una encuesta para calificar, desde su punto de vista, cuánto de impulsivos se consideraban. A partir de estos datos cada participante recibió una puntuación para la “orientación de la acción relacionada con la decisión”, que les permitió a los investigadores dividir al grupo entre los procrastinadores y los que no lo son.

Al cruzar estos resultados con la imágenes magnéticas el equipo se dio cuenta que las personas que tenían un puntaje bajo, los procrastinadores, tenían en promedio una amígdala más grande, la región del cerebro asociada con el control de emociones como el miedo y donde se inicia la respuesta de lucha o huida.

«Las personas con mayor volumen de amígdala tienden a ser incapaces de regular ciertas emociones, pensamientos y comportamientos, por lo que dudan en iniciar una intención, así como a retrasar el inicio de las tareas sin ninguna razón», concluye el estudio. En otras palabras, según lo explica el portal del World Economic Forum, “las personas que posponen las cosas pueden ser mas cautelosas, en lugar de perezosas”.

«Básicamente, vimos que en las personas que postergan las acciones los centros de miedo se iluminan mucho más». Hay mucho miedo relacionado con el trabajo, por lo que necesitan retrasar su inicio.

La anterior descripción tiene que ver mucho con el perfeccionismo. Con la idea idealizada de que dentro de unas horas, unos días o unos meses, el trabajo va a salir mucho mejor. Con el hecho de que la labor la tarea tiene que quedar “tan perfecta” que tememos empezarla justo ahora.

Por esto, los psicólogos del estudio hablan que es mejor pensar en excelencia que en perfección. “Los perfeccionistas se miden por su último trabajo. Si no fue perfecto, su autoestima disminuye”. Mientras, “la excelencia es donde tu valía se convierte en quién eres, y no hay tanto énfasis en probarte a ti mismo cada vez”.

EL DOLOR Y LA PROCRASTINACIÓN

Otra hipótesis interesante señala que algunas personas llegan a sentir “dolor” en el cerebro al hacer alguna actividad que les resulta desagradable. En esos casos, se activa un mecanismo llamado “red neuronal por defecto” para aliviar esa sensación. Esta red se activa cuando una persona está atascada frente a algún problema al que no le ve solución.

Según esta tesis, las personas resuelven problemas gracias a rutas neuronales previamente marcadas. Es decir, se soluciona la dificultad con el aprendizaje previo. Cuando una persona se atasca es porque no cuenta con referentes. Es allí cuando se activa la red neuronal por defecto y la mente comienza a divagar.

A partir de esto, se concluye que lo peor que una persona puede hacer es insistir en superar ese bloqueo. Lo indicado es alejarse del foco de la dificultad, en otras palabras, descansar. Esto ayuda a que se active un foco difuso y el cerebro comience a elaborar una nueva ruta de acción.

Así pues, la procrastinación se evita haciendo algo tan simple como descansar. Si una persona lleva a cabo una actividad que le resulta desagradable, o frente a la cual está bloqueada, lo mejor es que haga pausas cada vez que sienta la necesidad de hacerlo. De este modo, es probable que pueda empezar o terminar esa tarea que le apetece tan poco.

Para saber mucho más sobre este tema os dejamos la nueva participación de Neurorachel el pasado sábado en el programa de Cadena 100 En Pocas Palabras con Christian Gálvez.

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