Autor: raquel

Cómo medir el impacto de la publicidad. Caso Gillette.

Si hay algo que me ha quedado claro en mi recorrido dentro del mundo del neuromarketing es que lo que la gente dice y las emociones que realmente muestran son a menudo muy diferentes. Ya sabes lo que dicen, que del dicho al hecho…

Hoy te traigo un estudio sobre la reconocida marca Gillette, a través del cual descubriremos la percepción real de una de sus campañas más controvertidas por parte de los consumidores, es decir, el impacto de la publicidad real. ¿Cómo? Utilizando, por supuesto, herramientas de neuromarketing.

¡Sigue leyendo!

Concretamente este estudio se centra en la campaña publicitaria We Believe: the Best Men Can Be de Gillette, la cual se convirtió en viral en YouTube al considerarse controvertida y obtener numerosas críticas. En este spot, la empresa pregunta «¿Es esto lo mejor que un hombre puede conseguir?» antes de mostrar imágenes de acoso, comportamientos sexistas y comportamiento masculino agresivo. Después, el video muestra un comportamiento más positivo y la compañía dice que quiere que los hombres se hagan «responsables» entre sí.

A raíz de esta campaña numerosos usuarios de YouTube comentaron en la publicación del spot que nunca volverían a comprar una maquinilla de afeitar Gillette. Esa fue la peor de las señales para la marca. ¿Fue tan mala idea el contenido de este spot? ¿Fue culpa de Gillette?

A continuación os dejamos el anuncio para que juzguéis por vosotros mismos/as.

En qué consistió el estudio

Objetivo del estudio: Para descubrir cuál fue el impacto real en la audiencia, el siguiente estudio elaborado por CoolTool se propuso profundizar en el subconsciente de los consumidores, comparando lo que la gente decía con lo que realmente pensaba y sentía mientras visualizaba el vídeo.

Herramientas: Se utilizaron Test de Asociación Implícita, Codificación facial y encuestas de carácter tradicional para obtener datos cuantitativos. Con la combinación de las tres herramientas se pudo examinar la forma en que los consumidores perciben los comerciales tanto a nivel consciente como subconsciente.

Muestra: 90 encuestados de Europa del Este, en edades comprendidas entre 18 y 55 años.

Los resultados

Emotional Performance del spot We Believe.

En primer lugar, se obtuvieron los siguientes resultados tras el uso de la herramienta Facial Coding, permitiendo esta descubrir qué tipo de emociones destacaron durante la visualización de la campaña. En la siguiente imagen se puede ver qué escenas generaron más emociones, y a su vez, gracias a la gráfica situada en la parte inferior se puede conocer de qué tipo fueron.

Impacto de la publicidad con neuromarketing

En este caso concretamente las emociones que destacaron fueron un 9.6% tristeza (sadness), 6.3% alegría (delight) y 1.5% escepticismo (skeptical).

Gillette Brand Perception

A continuación os mostramos los resultados referentes a la percepción de los sujetos de estudio sobre la marca Gillette, cuyos datos se descubrieron gracias a las encuestas realizadas antes y después de la visualización de la nueva campaña.

Así, tras ver el spot se aprecia una notable mejora en la imagen de marca en el sector masculino encuestado, mientras que para las mujeres esta empeora tras su visualización.

En esta gráfica se muestran los resultados antes de ver el anuncio, siendo en términos generales negativos por parte de todos los sujetos participantes en el estudio.

En esta gráfica se muestran los resultados después de ver el anuncio, suponiendo una gran mejoría por parte del sector masculino en la percepción de la marca Gillette.

Aquí también se muestran en la primera columna los datos referentes a la percepción de Gillette de todos los sujetos de estudio en general antes de ver el anuncio, mientras que en la derecha después de ver el anuncio.

Se aprecia una mejora en la imagen de marca del 25% al 35%.

En este caso, el análisis de resultados se centra en la edad de los encuestados.

La columna izquierda hace referencia a los sujetos de entre 18 y 35 años, mientras que la derecha a los de 35 años en adelante (ambas columnas en cada rango de edad representan el antes y después de la visualización del spot).

Se muestra así que el spot tuvo mayor aceptación por parte de los sujetos de mayor edad, mientras que en los más jóvenes generó mayor rechazo.

Como conclusión, queda claro que un buen anuncio hace que todos hablen de la marca de manera positiva.
La publicidad puede vender productos, pero la buena publicidad hace que las personas (y también las marcas) se sientan orgullosas de sí mismas.

Pero esto no significa que todas las marcas puedan pedir a los clientes que piensen en su comportamiento y lo cambien. Lo más importante es que a través de la publicidad, las marcas apelen a los valores de su cliente y sean capaces de establecer vínculos cercanos y de confianza a través de todas sus acciones de comunicación.

Conocer el subconsciente supone una oportunidad increíble para descubrir lo que las personas ven, piensan y sienten más allá de su control consciente. Y por supuesto, conocer esto es crucial cuando se trata de comprender si un futuro anuncio será atractivo y memorable. Si conseguirá emocionar de la manera que la marca quiere. El impacto de la publicidad real.

Fuente: CoolTool


¿Qué te ha parecido este caso? No hay nada como descubrir a través de ejemplos reales de éxito las múltiples posibilidades que ofrece el neuromaketing.

Y tú… ¿Estás comunicando todo lo que te gustaría? ¿Lo haces de la manera adecuada? Si necesitas cambiar el enfoque en tu estrategia de comunicación, y quieres aplicar neuromarketing para hacerlo de forma más efectiva y optimizada, Llámame y te diré cómo comenzar. ¿Hablamos? Let’s rock your brand!

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Procesos intuitivos para emprender

Neuroemprendimiento. Parte III

¡Bienvenidos/as al último de mis artículos dentro de la serie sobre #neuroemprendimiento!

Juntos hemos descubierto cómo funciona el cerebro de un emprendedor, cuáles son sus conexiones neuronales, y algunas de sus cualidades más destacadas (¿son realmente más creativos que los demás?).

Pero, finalmente, como emprendedor… ¿qué es lo que te hace diferente?

A la hora de emprender es esencial la diferenciación. Un modo diferente de presentar un producto, de fabricarlo, de entregarlo, de elegir las materias primas, el target al que se dirige… ese valor diferencial se asienta en gran medida en la intuición de quien lo lidera. Y es que los procesos intuitivos poseen características específicas:

  • Se establecen mayoritariamente en el inconsciente 
  • Se relacionan frecuentemente con conocimientos previos que permiten aumentar la eficacia a la hora de resolver problemas y en la toma de decisiones. 
  • Permiten aplicar en forma rápida un modo típico de actuación en un panorama concreto.

Nuestro cerebro está diseñado de tal forma que no tiene siempre las respuestas a todo aquello que se necesita en cada momento. La mayor parte del conocimiento está latente en procesos que se dan en el inconsciente. Por lo tanto, no sería positivo que, ante cada situación que se nos presenta en el trabajo o en cualquier otro ámbito de la vida cotidiana, nos obliguemos a seguir los «pasos formales» en la toma de decisiones: recordar experiencias pasadas, evaluarlas en el marco a resolver y finalmente definir alternativas para el problema actual. 

Por ello, para optimizar sus procesos, nuestro cerebro utiliza atajos: ante una situación que identifica y reconoce, recupera la reacción más adecuada que recuerda y la propone sin dar razones ni explicaciones. Cuando está bien entrenado, mejora sustancialmente el desempeño y por tanto, la capacidad de respuesta. 

¿Con esto qué quiero decir? Pues que la generación de nuevas ideas nace normalmente de una amplia base de conocimientos que «empapa» los circuitos cerebrales y que, por lo tanto, puede ser estimulada, entrenada y mejorada. Lo importante para conseguirlo es siempre interactuar con el ambiente, captar sus sutilezas, comprender las reacciones del mercado y de los clientes, y sobre todo…. inhibir nuestros automatismos de comportamiento ¡SALIENDO DE LA ZONA DE CONFORT!

Como os contaba en mi artículo sobre las características del emprendedor, existen cualidades que se pueden ejercitar para conseguir interiorizarlas en su máximo nivel. A continuación os desvelo las claves para descubrir cómo aplicarlo en vuestro día a día y en vuestros negocios. ¡Muy atentos!

¿Cómo podemos entrenar nuestro cerebro ante nuevos proyectos?

  • Tener un objetivo claro y ser capaz de asumir riesgos económicos, del uso del tiempo, el desafío de ser innovador, no desatender la vida personal, y comprender que a mayor crecimiento, mayor tiempo y esfuerzo.
  • Comprender desde el inicio el alto grado de compromiso que requerirá esta nueva etapa, tanto en energía mental como física.
  • Mantener una actitud positiva siempre. Para conservarla, manejar la inteligencia emocional de los sentimientos que puedan aparecer en distintos momentos del proyecto. 
  • Reconocer las propias limitaciones. Rodearse de expertos que puedan colaborar y rellenar el hueco de esas carencias, aprendiendo así a delegar en ellos. 
  • No es solo idear, es hacer. La responsabilidad marca la diferencia, y hacer que las cosas sucedan es el paso que hará que evoluciones de idealista a emprendedor.

La garra, la potencia, la pasión, la intensidad que se ponen en el desarrollo del negocio son los valores que marcarán la diferencia entre ser un ejecutivo más, a convertirse en un verdadero emprendedor. 

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Características del emprendedor: ¿son realmente más creativos?

Neuroemprendimiento. Parte II

¡Estamos de vuelta con la serie de #neuroemprendimiento!

En nuestro anterior artículo mencionábamos cuáles son algunos de los rasgos que diferencian al emprendedor/a, y aprendimos que en el funcionamiento de su cerebro se producen conexiones neuronales diferentes al del resto de los mortales.

Por eso hoy nos vamos a centrar en una de las cualidades más valoradas a la hora de crear un negocio desde cero. Y es que uno de los rasgos más comunes para un emprendedor es la capacidad de pensamiento «out of the box», es decir, pensar diferente, de manera no convencional o desde una nueva perspectiva. En este punto es donde entran en acción la originalidad y la creatividad, condiciones que se pueden entrenar para poseerlas en su máximo nivel.

El cerebro creativo de los emprendedores

La creatividad puede ser considerada como un talento que todas las personas tienen en mayor o menor medida. En nuestro día a día, en las tareas más simples es necesario tener ideas ingeniosas (pensar maneras de ahorro, elegir un viaje diferente, convencer a nuestro jefe para conseguir vacaciones….) Y por supuesto, esto ocurre también en los negocios.

Según Anna Abraham, autora de La neurociencia de la creatividad, la creatividad se define como la capacidad de producir «ideas originales, inusuales o novedosas de alguna manera que sean capaces de adaptarse al contexto en cuestión». Tu creación o idea de negocio no puede ser simplemente nueva, también debe considerarse buena de alguna manera. 

De esta forma, la autora explica que la función creativa podría resumirse con cinco «P»: la «persona» que lo realiza, la «presión» ambiental a la que responde y rodea, el «proceso» creativo en sí, el «producto» obtenido y por último la «perspectiva» desde donde se mira, en este caso neurocientífica.

En un estudio publicado en Neuroscience News , se pidió a los sujetos de investigación que realizaran la «tarea de usos alternativos», es decir, en la que intentasen pensar en usos nuevos o inusuales para artículos domésticos comunes, como un calcetín o un ladrillo, mientras que a través del uso del FMRI se medía su flujo sanguíneo en el cerebro, lo que permitió a los científicos examinar qué regiones del cerebro fueron las más activas. 

Los participantes fueron calificados en función de la cantidad de ideas que se les ocurrieron, lo poco común que eran sus usos y lo elaboradas que eran sus explicaciones. A pesar de la dificultad de medir la creatividad espontánea a través de esta tarea, se demostró una correlación entre obtener mejores ideas y disfrutar de pasatiempos más creativos cada día. Se utilizó un análisis estadístico para determinar qué conexiones neuronales se correlacionaron con puntuaciones más altas en la tarea de usos alternativos, siendo estos una «red de alta creatividad», mientras que los resultados correlacionados negativamente con la creatividad, se agruparon en una «red de baja creatividad». 

Los investigadores descubrieron que esta red altamente creativa se compone de tres redes diferentes y más pequeñas que normalmente no se activan al mismo tiempo: la red de prominencia, la red predeterminada y la red de control ejecutivo

  • La red predeterminada está en juego durante el pensamiento inactivo y espontáneo
  • La red de control ejecutivo se activa durante las tareas que requieren atención
  • La red de prominencia actúa como un mecanismo de conmutación entre las redes ejecutiva y predeterminada.

Así, se llegó a la conclusión de que las personas más creativas han mejorado la coactivación simultánea de estas redes cerebrales que generalmente funcionan por separado.

Neuroemprendimiento Apple

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Cómo funciona el cerebro de un emprendedor.

Neuroemprendimiento. Parte I

¿Qué tienen de especial aquellos que deciden comenzar desde cero su propio negocio?

Seguro que hay diferentes cualidades o capacidades que te vienen a la mente: son creativos, con la capacidad para resolver conflictos o de realizar una buena planificación. También pueden ser percibidos como optimistas, resolutivos o incluso, como auténticos valientes.

Nosotros no hemos podido evitar ir un poquito más allá y preguntarnos, como buenos entusiastas de la neurociencia que somos… ¿Funciona su cerebro de manera distinta al resto de los mortales? Y en ese caso… ¿Cuáles son las regiones cerebrales que se activan en el cerebro de un emprendedor? ¿Qué procesos son los que se llevan a cabo?

En el artículo de hoy comenzamos nuestra nueva serie sobre neuroemprendimiento, donde te iremos desvelando las claves del cerebro del emprendedor y cómo sacarle más partido.

¡Sigue leyendo para aprender mucho más!

Nuestro cerebro tiene mucho que ver con la capacidad para emprender: memoria, concentración, atención, creatividad, flexibilidad mental, inteligencia, intuición, dominio del estrés, autoliderazgo emocional… Y es que la mente emprendedora es innata al ser humano porque se vincula con su supervivencia. Sin embargo, a partir de la evolución humana hacia la llamada «zona de confort», los disparadores que mantienen en buena forma esta actitud se han adormecido.

El cerebro del emprendedor

Tener una buena idea y la fuerza de llevarla a cabo son la clave para comenzar un nuevo proyecto. Pero ya no basta con crear un proyecto que tenga éxito y se mantenga en el tiempo, sino que es indispensable trabajar también los atributos vinculados al pensamiento. De esta forma, la neurociencia tiene un protagonismo clave para construir el marco esencial para ser creativos y darles originalidad a las ideas y soluciones que serán necesarias no solo al comienzo, sino durante todo el largo camino del emprendimiento.

Para comprender mejor el funcionamiento de la mente del emprendedor nos vamos a basar en un estudio realizado por la Harvard Business Review, donde se midió la actividad cerebral durante la toma de una decisión simple. Para ello se formaron dos grupos: un grupo de treinta fundadores de empresas y otro de treinta ejecutivos no emprendedores. A todos ellos se les mostraron una serie de imágenes con colores y palabras de colores discordantes. Por ejemplo, la palabra azul escrita con color rojo.

¿Cuáles fueron los resultados? Al medir la actividad cerebral a través del FMRI se descubrió que los emprendedores fueron más proclives a responder rápidamente y se mostraron menos inhibidos a la hora de comentar el problema. Los “no emprendedores” actuaron con más lentitud reconociendo el problema de los colores. Otro resultado sorprendente fue que en el cerebro de los emprendedores se activaron más áreas cerebrales que participan en el proceso de atención y en la resolución de problemas. Esto podría estar relacionado con una mejor atención selectiva visual, selección de respuestas y control ejecutivo, lo que quizá podría permitirles resolver conflictos de forma rápida y exitosa.

Se descubrió así que el cerebro de los emprendedores tiene conexiones neuronales que funcionan de manera diferente al de los demás:

  • Esas conexiones hacen posible la capacidad de detectar oportunidades que otros no han visto.
  • Los emprendedores actúan: no planean tanto, sino que asumen los riesgos y toman decisiones de forma rápida que los lleva a la acción.
  • Tienen tendencia a concentrarse mucho por períodos de tiempo mas cortos en determinadas tareas, y utilizan muchos recursos mentales para realizar una tarea de su interés (demostrando así pasión).

Para crear proyectos novedosos de impacto y efectivos, surge el neuroemprendimiento, el cual sugiere iniciar el planteamiento de un proyecto con cierta distancia mental.

¿Qué es esto? El distanciamiento mental consiste en tener la capacidad analítica de tomar distancia del negocio, verlo en perspectiva con detalle, con suficiente nivel crítico como para realizar los cambios que se requieran. Y es que la mente humana tiene el potencial para alargar el intervalo que existe entre estímulo y respuesta. El cerebro posee una arquitectura neural sofisticada para innovar durante un comportamiento complejo, ya que estamos neurológicamente preparados para innovar y emprender.

El distanciamiento mental mejora por lo tanto el funcionamiento cognitivo (atención) y la regulación emocional (miedos). De este modo se puede conseguir un planteamiento más científico y realista de un proyecto emprendedor (ya que lo que ocurre normalmente es que tenemos tendencia a aceptar los hechos sin más, sin cuestionarlos, a actuar de manera automática).

¿Qué te ha parecido el artículo? Si tienes espíritu emprendedor y buscas lanzar tu marca pero no sabes qué enfoque seguir ni cómo optimizar tu comunicación para crear impacto en tu audiencia Llámame y te diré cómo comenzar. ¿Hablamos? Let’s rock your brand!

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