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Los olores que emocionan a nuestro cerebro

¿Por qué hay tipos de olores que odiamos mientras que otros nos encantan?

La neurociencia, como siempre, tiene la respuesta. Os lo contamos en el artículo de hoy. ¡Muy atentos!

El gusto del cerebro por lo predecible

Para comenzar, es muy importante que conozcáis a nuestro cerebro primario, o como nos encanta llamarlo a nosotros, «Homer Simpson». Es aquel que regula nuestras funciones vitales y las conductas más instintivas relacionadas con la supervivencia del individuo (comer, beber, dormir) y de la especie (impulsos y relaciones sexuales). En definitiva, se dedica a actuar rápido y de manera instintiva para asegurar nuestra supervivencia. Es el encargado de tomar las decisiones, y lo más importante para este caso, le gusta aquello que se puede predecir porque ya es conocido, para poder ahorrar energía y no tener que pensar tanto. Así, los olores que conocemos porque los hemos interiorizado desde nuestra infancia, serán aquellos en los que nuestro cerebro primario confíe más, y por lo tanto, recuerde en mayor medida.

Para comprender cómo ocurre esto, se realizó una investigación donde se mostraron distintos olores de comida a un grupo de personas hambrientas. En primer lugar, les acostumbraron a un tipo de olor, el de las patatas, para luego cambiar el olor de ese alimento, confundiéndolo con el de otro, como el caramelo. De este modo, cuando se expuso una patata con olor a caramelo a uno de los participantes, la actividad cerebral de estos se incrementó. Se vió que entró en juego la corteza orbitofrontal, responsable del procesamiento y la consolidación de la memoria, procesándolo como un error,  y actualizando posteriormente la información para así facilitar la comprensión de nuestro cerebro para futuras ocasiones y reducir el gasto energético (que tanto molesta a «Homer Simpson»).

¿Qué estructuras cerebrales intervienen?

¿Recordáis la importancia del marketing sensorial? Como os contábamos en nuestro anterior artículo sobre marketing olfativo, los seres humanos reconocemos hasta unos 10.000 olores y somos capaces de recuperarlos con un 65% de precisión después de un año de exposición.

Y es que recordamos hasta el 35% de lo que olemos, es decir, memoria y olfato están directamente relacionados. Las fragancias son capaces de entrar directamente a áreas de memoria como el hipocampo, ya que este sentido va directamente desde la nariz al cerebro, sin realizar relevo sensorial en el tálamo (mientras que el resto de sentidos deben realizar el recorrido completo). Por todo ello, el sentido del olfato actúa como gran evocador de recuerdos.

Pero cómo percibimos los olores no depende únicamente de las emociones asociadas a nuestra memoria olfativa, sino que hay otras partes del cerebro que están interviniendo para saber si un olor nos desagrada o nos encanta. Por un lado, existe una conexión del olfato con la ínsula, estructura implicada en los procesos emocionales, de autoconciencia, e incluso en el lenguaje y procesos sensoriales gustativos y olfativos. Está muy vinculada con las sensaciones del cuerpo y también con impresiones como el rechazo o asco. Así, si somos impactados por olores desagradables, surgirán en nosotros sensaciones viscerales provenientes de esta estructura cerebral de rechazo.

Por otro lado, intervienen también zonas que regulan la intensidad emocional como la amígdala, la región del cerebro que procesa concretamente el miedo y, por lo tanto, dispara todos los mecanismos de supervivencia cuando reconocemos un olor como potencialmente peligroso (por ejemplo el olor a gas).

¿Cómo puede tu marca impactar a través del sentido del olfato?

Encontrar el perfume ideal que se adapte a nuestros gustos y personalidad no es tarea fácil. A todos nos gusta que nos digan: «Mmm que bien que hueles. ¿Qué perfume llevas?» Este se convierte en una herramienta que muestra a la perfección cómo la percepción de las notas olfativas es diferente en cada persona, es decir, cada uno tenemos sensaciones distintas cuando olemos un perfume. Tu favorito puede ser el más desagradable para otro. Las marcas conocen la importancia para los consumidores de un buen olor que les evoque sensaciones positivas, por ello, cada día más están utilizando el aroma como estímulo comercial a través de la creación de aromas que representen sus valores.

En perfumería se suelen mezclar diferentes esencias para la creación de fragancias, lo que da lugar a aromas con muchos matices que son difíciles clasificar. Dada la importancia del marketing olfativo en la estrategia de marca multisensorial y su capacidad para generar emociones, se utilizan distintas herramientas que permitirán conseguir el perfume ideal para cumplir los objetivos de marca.

Surge así la pirámide olfativa, la cual permite entender las características de un aroma de manera visual. Esta se divide en tres tipos de notas: notas de salida, notas de corazón y notas finales. Cada tipo de nota representa las fases por las que pasa un aroma, desde que se aplica hasta que desaparece. De esta forma, según el tipo de emoción que la marca busque generar, sabrá qué tipo de notas olfativas deben primar y en qué fase potenciarlas.

  • Notas de salida. Son las notas que se perciben en los primeros minutos de la aplicación del perfume, y también las primeras en desaparecer.
  • Notas de corazón. Se trata de las notas principales y las que darán el carácter y la personalidad a la fragancia.
  • Notas de fondo. las que más tardarán en percibirse. Dan profundidad al aroma a través de pequeños matices que se perciben a través de las notas de corazón. Estas serán el aroma suave que quedará una vez que las notas de corazón desaparezcan.

Fuente: The Sensory Lab

Así, las marcas, a través de este tipo estrategias sensoriales, utilizan aromas para crear experiencias envolventes e inolvidables que consigan conectar emocionalmente con su público. Seguro que recordáis el ejemplo de la campaña de Dunkin Donuts que os contamos hace un tiempo.

Otro ejemplo interesante a la hora de aprovechas las ventajas del sentido del olfato para captar la atención y emocionar, fue la acción de la agencia de viajes Destinia junto a La Rioja, en la que se buscaba incentivar el turismo a la comunidad autónoma riojana. Para ello se utilizó como escenario el metro de la capital madrileña . ¿Cómo lo hicieron? Se instalaron unos dispensadores de olores en el metro. De esta manera, los usuarios del metro podrían conocer mediante el olfato una parte muy especial de la región. Bajo el lema “vivir a la riojana”, se podían conocer los olores escogidos, todos ellos relacionados con el vino de la zona, uno de los productos estrella. La campaña combinó marketing olfativo con otro tipo de estrategias, como que los usuarios interactuaran con la publicidad directamente, oliendo los aromas e identificándolos, para después compartir la solución en sus redes sociales.

¡Dale al play para descubrir la campaña completa!

Después de leer todo esto quizá te preguntes qué tipos de olores serían los más adecuados para tu negocio. Pues tranquilo, porque aquí te traigo algunas claves:

  • FLORALES: Transmiten delicadeza, limpieza, y sensualidad. Ideales para aplicar en marcas de moda, belleza y el negocios pertenecientes al sector terciario.
  • MADERAS: Transmiten fortaleza, seguridad y lujo. Aplicados en sectores como el hotelero, restauración y oficinas.
  • GOURMAND: Recrean sabores y generan deseos, hábitos e impulsos. Perfectos para incluir en discotecas, cafeterías y tiendas de alimentación.
  • FRUTALES: Olores como la mora, la cereza o el coco evocan juventud, deseo, y neutralidad al ambiente. Se utilizan en tiendas de moda juvenil, gimnasios y spa.
  • CÍTRICOS: Neutralidad, limpieza, confianza. Ideales para oficinas, servicios terciarios y clínicas.
  • ESPECIADAS: La canela, el clavo o el cardamomo son capaces de transmitir sensualidad, deseo e innovación. Se aplican en sectores como la tecnología, restauración y lujo.
  • VERDES: Te transportan a la naturaleza, la vivencia de aventuras, o relajación y transparencia. Ideales para tiendas de deporte, entidades bancarias y espacios dedicados a la belleza.
  • ATALCADAS: Entre ellas se encuentra la esencia Iris, y estos aromas representan la belleza, limpieza y vulnerabilidad. Se incluyen en tiendas de moda de lujo, de moda femenina y clínicas.

¿Qué te ha parecido? ¿Te gustaría implantar marketing olfativo en tu marca? Yo ya tengo mi perfume que aplico a mi material de papelería…. Y tú, ¿te atreves?

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El efecto de la sonrisa en nuestro cerebro

Dicen que la cara es el espejo del alma y sin lugar a dudas, nuestra sonrisa es nuestra mejor carta de presentación al mundo. Y es que, cuando conocemos a alguien, en lo que más nos fijamos es en sus ojos y en su boca, ya que su expresión nos ofrecerá más pistas para conocer a la persona que tenemos en frente.

Esos primeros segundos de contacto con otra persona van a influir directamente en nuestra percepción sobre cómo es, generando una primera impresión que quedará grabada en nuestro cerebro y resultará complicado poder modificarla después. Y, desde luego, si en esta primera toma de contacto aparecen sonrisas genuinas… el recuerdo positivo será imborrable.

En el artículo de hoy os vamos a contar qué ocurre en nuestro cerebro cuando sonreímos y cuáles son los procesos neuronales que aparecen cuando somos impactados por esta expresión emocional. ¡Muy atentos!

El modelo teórico de la expresión facial

Antes de centrarnos en la sonrisa, merece la pena destacar la importancia de estudios previos sobre la expresión emocional, ya que existe una correlación directa entre ambas.

Existen así una serie de emociones básicas que son universales, es decir, que no dependen ni del género, ni de la cultura, ni de la edad de las personas. Para conocerlas, os presentamos a Paul Ekman, pionero en el estudio de las emociones humanas y su relación con las expresiones faciales, quien estableció la siguiente clasificación: alegría, tristeza, miedo, ira, sorpresa, asco (más adelante añadió desprecio).

Fuente: Paul Ekman: las 6 emociones básicas + 1

Y es que la expresión emocional se produce fundamentalmente en la cara. Hay otras vías de expresión, como por ejemplo la temperatura corporal, pero son menos evidentes en su comunicación. La cara produce patrones de comunicación muy complejos, dándonos información, además de emocional, de otros muchos tipos; por ejemplo, produce signos estáticos que comunican (sexo, raza, edad). Este tipo de signos comunican, aunque no seamos conscientes de que se está produciendo esta comunicación. Y por otro lado,  signos rápidos que produce la cara que están basados en movimientos musculares, los cuales serán la base de la expresión emocional de la cara (y es aquí donde entra la importancia de la sonrisa).

Ha sido a través del aprendizaje social como se han establecido la asociación entre expresiones faciales y afectos.

La cara puede mostrar, y de hecho casi siempre lo hace, una mezcla de afectos, lo que implica emociones múltiples simultáneamente. Estas mezclas pueden estar influenciadas por la cultura, la familia o la clase social y, además.Todo ello nos lleva al engaño de la expresión emocional. La forma más fiable de saber si la expresión forma parte de un afecto o de una planificación es a través de la coherencia entre postura corporal, expresión de la cara y expresión oral. Una expresión falsa es aquella que no corresponde con lo que se siente.

El estudio de la diferenciación entre expresiones genuinas y falsas está directamente relacionado al de la expresión de sonrisa en los trabajos de Duchenne. Para descubrir quién es y cuáles fueron sus descubrimientos… ¡Sigue leyendo!

¿Cómo descubrir si una sonrisa es genuina?

Existen diferentes tipos de sonrisas. El saber diferenciarlas y descubrir cómo surgen ha sido posible gracias a los estudios del neurólogo Guillaume Duchenne, quien investigó la fisiología de la sonrisa a través de descargas eléctricas para descubrir la activación muscular y conocer qué movimientos concretos intervenían en la sonrisa.

Por un lado, encontramos la sonrisa forzada, mediada por vías inhibitorias relacionadas con la corteza premotora y la corteza motora, áreas encargadas de guiar los movimientos y el control de los músculos.

not feeling it nicki minaj GIF

Mientras que en el surgimiento de las sonrisas verdaderas, es decir, aquellas involuntarias fruto de reacciones espontáneas emocionales, participan zonas como la corteza temporal prefrontal, los ganglios basales y el hipotálamo.

Para su surgimiento, es necesaria la acción muscular del músculo cigomático mayor y menor de la boca (hace que se eleven las comisuras de los labios), pero además también debe activarse el músculo orbicular cerca del ojo (hace que se eleven las mejillas y produce arrugas alrededor de los ojos, es decir, las famosas «patas de gallo» más marcadas). La activación del músculo orbicularis óculi es una acción que la mayoría de las personas no son capaces de realizar voluntariamente y que, por lo tanto, dificulta la producción de una expresión deliberada que parezca genuina.

La sonrisa y su poder contagioso

No importa cuál sea tu país ni la lengua que hables, la sonrisa es el idioma universal por excelencia. Y todos (unos más que otros…) tenemos la capacidad para comprender y descifrar las emociones que se transmiten gracias a estas.

Seguro que os ha ocurrido más de una vez que al ver a alguien en pleno ataque de risa, os habéis contagiado de su energía positiva sin saber por qué y habéis acabado exactamente igual que esa persona. ¿Queréis saber por qué y cómo ocurre esto?

Season 2 Lol GIF by Friends

Seguramente conozcáis a las «culpables» de otros artículos donde os las hemos presentado: son las NEURONAS ESPEJO. ¿Os refrescamos la memoria? Son las células nerviosas encargadas de imitar las acciones que inconscientemente llaman nuestra atención, en definitiva, estas neuronas nos permiten sentir empatía e imitar a los demás. Y es que, según la teoría de la empatía de la neurona espejo, nos ayudan a comprender las emociones de los demás, haciendo posible que nuestro cerebro, además de entenderlas, sea capaz de imitarlas.

En definitiva, sonreír tiene un efecto terapéutico para nuestro cerebro, y como hemos visto, si lo hacemos en compañía, todavía más.

Por un lado, permite reducir el impacto del estrés, al disminuir la cantidad de cortisol en sangre (hormona liberada como respuesta al estrés), y aumentando la presencia de neuroquímicos tan beneficiosos como las endorfinas (que bloquean los detectores del dolor en el cerebro), la serotonina o la oxitocina. Además, numerosos estudios han comprobado que la presión arterial se equilibra, creando así una agradable sensación de bienestar. ¿Y cuando nos hacen reír? Nuestro cerebro se oxigena y el sistema límbico se activa, por lo que facilitará las funciones de retención de memoria.

Tras este análisis de la sonrisa desde una perspectiva neurocientífica, nos queda claro que:

  • Es el «lenguaje» que permite la conexión social y emocional
  • Su gran capacidad para crear bienestar interno y transmitirlo a los demás
  • Tiene un efecto muy poderoso y positivo en nuestro cerebro

Y es que, fijaos en la cantidad de beneficios que ofrece, y lo fácil (¡Y GRATIS!) que es regalarla.

¿Qué os ha parecido? ¿Increíble, verdad? Si os habéis quedado con ganas de saber más, podéis ver la colaboración de NeuroRachel una vez más en el programa de radio De Sábado, en Cadena 100, junto a Christian Gálvez y Víctor Parrado. ¡La risa contagiosa está asegurada!

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Técnicas de redacción persuasiva para enamorar

¿Qué relación existe entre nuestro cerebro y las palabras?

Utilizamos palabras a diario que nos producen emociones y que tienen un gran impacto en nosotros y en los que están a nuestro alrededor. Esto es porque los sentidos y el cerebro están conectados, es decir, lo que escuchamos o leemos genera una respuesta inmediata por nuestra parte.

¿Cuáles son las palabras que más impactan en nuestra mente?

Por ello, es súper importante que sepamos reconocer cuáles son las POWER WORDS. El término fue creado por David Ogilvy, nombre imprescindible en el mundo de la publicidad, quien nos explica que existen una serie de palabras que impactan al receptor del mensaje de una forma más poderosa que otras. Aplicado al neurocopywriting significa que el uso de ciertas palabras en el mensaje de ventas que transmitimos tiene más posibilidades de persuadir a nuestro potencial cliente para que nos compre. Ogilvy, en su libro Confesiones de un publicitario (1963), elaboró un listado con las 20 palabras más influyentes, siendo algunas de ellas: Ahora, fácil, mágico, deseado, oferta, fácil…

En el siguiente vídeo de NeuroRachel podréis descubrir por qué debemos utilizar en nuestros textos persuasivos las siguientes 3 palabras súper poderosas: NUEVO, FÁCIL Y GRATIS.

Y es que hay palabras que consiguen provocar un efecto mágico en la mente de nuestros consumidores.

¡Dale al play!

Hace unos meses asistimos a una conferencia de Rosa Morel, experta en comunicación persuasiva, donde pudimos descubrir a la autora y profesora Betty S. Flowers. Gracias a ella encontramos la inspiración para seguir nuevas estrategias a la hora de redactar.

Y es que, seguro que os ha pasado alguna vez habéis escrito algo emocionados durante horas, después lo hábeis releído y no os ha gustado nada de nada, y ese es el momento en el que perdéis la motivación por escribir y paráis. ¿Qué es lo que ocurre? Betty S. Flowers tiene la respuesta gracias a un estudio que realizó, donde estableció las 4 fases de la escritura por las que debemos pasar para mejorar, especialmente cuando nos quedamos bloqueados.

  1. EL LOCO. Estamos llenos de energía y entusiasmo. Se trata de una primera fase donde no hay que preocuparse todavía por los detalles. Aquí busca lo que te interesa o emociona, recopilando temas. Escribe página tras página y no te pares a juzgar.

2. EL ARQUITECTO. Momento para ordenar nuestras ideas. Desde la perspectiva del arquitecto, se organiza la información en esquemas básicos. No es una fase sentimental, sino que se centra en recoger pedazos de material y colocarlos en una estructura adecuada. El arquitecto piensa a nivel de organización y no se preocupa por la estructura de las frases.

3. EL CARPINTERO. Une las ideas en una secuencia lógica. En esta fase se procura que cada frase esté bien escrita, centrándonos en los argumentos del párrafo y siguiendo una secuencia lógica entre frases.

4. EL JUEZ. Energía crítica. Finalmente, entramos en el momento de examinar la puntuación, la ortografía, la gramática y todos los detalles. Nuestro «juez interno» interviene para inspeccionar los fallos y elaborar las correcciones que considere necesarias para conseguir un resultado final óptimo.

La autora descubrió que cuando creemos que lo que hemos escrito no está a la altura y no es de calidad, es porque estamos mezclando dos fuerzas que son antagónicas, es decir, al loco y al juez. ¿A qué se refiere con esto? Pues que si ambas fuerzas se juntan, nos bloqueamos, ya que mientras el loco saca nuestro lado más creativo, desorganizado y espontáneo, nuestro juez se encargará de ensalzar los errores y tumbar nuestras primeras ideas. Pero no podemos prescindir del juez. La solución será separarlo del loco, es decir, decirle al juez que le permitirás actuar, pero más tarde. Y entonces desatas al loco, donde las ideas mas creativas consigan fluir.

Haz que tus textos lleven a tu público a la acción

Seguro que os suena el principio de escasez porque ya lo mencionamos en el artículo sobre los principios de persuasión. Es aquel que explica que tenemos mayor predisposición a intentar adquirir productos o servicios que tienen una disponibilidad limitada. Valoramos mas cualquier cosa que está fuera de nuestro alcance o que es difícil de conseguir, y esto ocurre porque asociamos las cosas valiosas a aquello que no está al alcance de todos. En publicidad y marketing es muy común utilizar la táctica del número limitado de unidades y la táctica tiempo limitado. Esto provocará que se active el sistema de aversión a la pérdida en el cerebro de los consumidores y por lo tanto, les llevará a la acción.

¿Qué frases podéis utilizar que apelen al principio persuasivo de escasez?

  • Última oportunidad
  • Oferta válida hasta agotar existencias
  • Solo quedan x plazas
  • Estamos cerrando

En un entorno saturado de contenidos donde todas las marcas te cuentan su propia historia, muchas veces nos sentimos perdidos y acabamos bloqueándonos sin saber qué opción elegir de entre tantas opciones que venden productos y valores muy similares (aquí aparece el sesgo Too Much Info). Por todo ello, las marcas deben tratar de generar confianza en sus audiencias.

¿Cómo conseguir credibilidad? Atentos a las siguientes palabras que podéis incluir en vuestra redacción:

  • Seguridad
  • Resultados comprobados
  • Garantía
  • Estrategias probadas
  • Sin errores

Finalmente, para llevar a tus clientes a la acción, es decir, incentivarles a que te compren o que interactúen con tu marca, es importe que les guíes. Los consumidores quieren que les pongas las cosas fáciles y no tener que realizar esfuerzo cognitivo. Por ello, el uso de los power verbs será clave a la hora de mover a tu público a ir por el camino que tú quieres.

Incluye verbos y expresiones que generen emociones

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¿Qué te ha parecido? Ahora es tu momento para dejar a tu «loco» interno más creativo fluir, y sobre todo, aplicar estas técnicas para conseguir que tu negocio destaque y sea diferente frente a tu competencia.

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Además, para descubrir mucho más del apasionante mundo del neuromarketing te invitamos a descubrir la biblioteca personal de NeuroRachel.

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Cómo gestionar tu productividad: las ondas Alfa y Beta

Nuestra capacidad de atención varía constantemente. A veces estamos completamente distraídos y no nos damos cuenta de lo que ocurre a nuestro alrededor, y sin embargo hay otras veces que somos capaces de concentrarnos fácilmente en lo que es importante. Es decir, a veces actuamos en modo automático pero, frente a un evento inesperado, conseguimos tomar el control.

Pero, ¿cómo cambia el cerebro de un estado de falta de atención a uno de concentración?

Durante el estado de falta de atención, nuestro cerebro se rige por fluctuaciones lentas y rítmicas de la actividad neuronal. Concretamente las ondas Alfa, un tipo de onda cerebral relacionada con los estados de relajación y calma profunda. Por ejemplo, estas están presentes cuando damos un paseo en una zona tranquila, nos tumbamos en la playa o estamos viendo la televisión. Por lo tanto, suprimen el procesamiento activo de las entradas sensoriales durante la falta de atención y es por eso que son consideradas como un filtro que regula la sensibilidad de nuestro cerebro a la información externa.

Para comprender esto mejor, un grupo de científicos del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano y la Universidad del Sur de California se centraron en el estudio del locus cerúleo, una pequeña estructura celular formada por neuronas que son la principal fuente del neurotransmisor noradrenalina, presente en el control del estrés, la memoria y la atención.

Para estudiar si la noradrenalina del locus cerúleo podría ser un factor que regula las ondas alfa, los investigadores combinaron grabaciones del tamaño de la pupila y las oscilaciones neuronales mientras los participantes resolvían una tarea de atención exigente. Como era de esperar, durante los momentos de mayor tamaño de la pupila, indicativos de una mayor actividad noradrenérgica, las ondas alfa desaparecieron.

Por lo tanto, durante situaciones que requieren un cambio repentino de atención, la noradrenalina nos ayuda a conseguir reenfocarnos

Por otro lado, en estados de concentración entran en juego las ondas Beta, donde la actividad neuronal es más intensa. Están relacionadas con acciones que requieren permanecer en un cierto estado de alerta y de gestión ágil de la atención, como por ejemplo un discurso ante público o cuando pensamos qué responder a una pregunta de examen. Están vinculadas a un mejor manejo del foco de la atención, dependiendo de los objetivos, y con la preocupación por lo que ocurre en el presente a nuestro alrededor ya que hay que reaccionar rápidamente ante posibles imprevistos.

¿Cómo influyen las ondas cerebrales en nuestra productividad?

Un lugar clave para analizar este fenómeno es en el trabajo. Pasamos muchísimas horas, ya sea frente a un ordenador, en una oficina, tienda, frente al público… y es imposible que nuestra atención y productividad se mantengan al 100% durante toda la jornada.

Y es que trabajar mucho o invertir muchas horas no implica ser más productivos: para poder ir más deprisa, a veces hay que parar.

Hace unos años se popularizó el término «slow» para identificar una nueva filosofía de trabajo y de vida, que supone detenerse un momento y disfrutar de un presente prolongado. Los psicólogos y los neuropsiquiatras aseguran que si existe prisa y estrés la atención se dispersa y el rendimiento es menor.

El 80% de nuestra productividad se consigue con el 20% de nuestro tiempo.

Pilar Jericó, pionera en aportar claves en el desarrollo del talento y el liderazgo, recurre a las ondas cerebrales para explicar los beneficios del descanso: «Las beta están relacionadas con la atención, y las alfa se activan cuando hacemos cosas que nos relajan. Y gracias a numerosos estudios se ha comprobado que los momentos de genialidad, inspiración y mayor productividad coinciden con la activación de las ondas alfa. Esto significaría que el 70% de las buenas ideas no se encuentran en el puesto de trabajo».

En resumen, la productividad se logra creando espacios para desconectar en nuestra rutina laboral que eviten que generemos estrés y nerviosismo ante diversas situaciones. El descanso y tranquilidad está directamente relacionado con la creatividad, y es en estos momentos cuando las ondas alfa entran en acción. Por lo tanto, están directamente relacionadas con una mejor gestión de la productividad.

¿Qué os ha parecido? Esperamos que hayáis disfrutado del artículo. Y vosotros, ¿sois de los que tenéis normalmente «días Beta» o alcanzáis esos estados de relajación absoluta y la desconexión?

Fuente: America Retail

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