¿Por qué no podemos decir no a los dulces a pesar de estar saciados?
Ha llegado la época navideña y con ella esas comilonas que nunca terminan. Y tras estas comidas abundantes, aparecen los caprichos y los “es una ocasión especial” que nos hacen siempre guardar ese pequeño espacio en nuestro estómago a pesar de estar completamente saciados.
Un poquito de turrón por aquí, un mantecado de almendra por allá, ese dulce al que no nos podemos resistir… Pero, si estamos tan llenos, ¿por qué no podemos decir que no a estos dulces y al postre?
¡Os lo contamos en el artículo de hoy!
Y es que la neurociencia nos habla sobre el efecto del segundo estómago. Nos referimos así al concepto de saciedad sensorial específica, que es lo que experimentamos cuando comemos un plato concreto hasta saciarnos. Se trata del acto de ingerir mayor cantidad de alimentos siempre que sus componentes tengan propiedades sensoriales distintas, es decir, a mayor variedad de alimentos, mayor ingesta. Y por el contrario, también explica por qué cuando comemos un solo tipo de alimento cada vez éste nos apetezca menos.
Cuando se come un alimento en concreto, no nos sabe ni apetece igual, llega un momento en que sentimos cierta inapetencia, y preferimos dejar de consumirlo de forma temporal a favor de otros alimentos durante la misma comida.
Nuestros sentidos nos dicen que ya no queremos comer más de ese alimento. Además de sentirnos saciados, también dejamos de comer por aburrimiento sensorial: el sabor de la comida que en un principio nos entusiasmó, terminará resultándonos repetitivo. Es entonces cuando optamos por la posibilidad de experimentar un nuevo sabor (el dulce), provocando que nuestro cerebro cree en nosotros esa necesidad por pedir postre. Y es este momento en el que aparece el «segundo estómago».
¿Quién es el encargado de regular nuestra sensación de hambre? El regulador homeostático (regulación del hambre y saciedad, por ejemplo) del organismo se encuentra principalmente en el hipotálamo. Aquí se reciben, coordinan y procesan las señales producidas por el sistema digestivo, el páncreas, el tejido adiposo y el sistema inmunitario. Las respuestas a estas señales las generan moléculas que, a su vez, interactúan entre sí provocando hambre o saciedad.
En general no comemos sólo cuando realmente nuestro cuerpo lo requiere o «nos lo pide», a menudo comemos en ausencia de hambre y a pesar de tener reservas de grasa abundantes. Nuestro organismo regula su balance energético mediante este modelo homeostático, de modo que “pide comida” sólo cuando lo necesita. Cuando se come sin verdadera necesidad es debido a la participación de factores cognitivos, de recompensa y emocionales, que se interpretaría como comer de forma «hedónica». Ambas vías, metabólica y hedónicas, interactúan entre ellas, afectando a nuestra conducta a la hora de ingerir los alimentos.
¿Qué tipo de alimentos son más saludables para nuestro cerebro?
¿Sabías que el cerebro representa tan solo el 2% de todos los órganos del cuerpo pero consume hasta el 30% de nuestras calorías diarias? Por lo tanto, necesita muchísima energía, pero de la buena.
En nuestro día a día e incluso durante estas fechas de comilonas interminables, donde hay un gran predominio de productos más calóricos, es importante que intentemos obtener proteínas de fuentes vegetales y pescado, y elijamos grasas saludables en lugar de grasas saturadas. ¿Y dónde las podemos encontrar? Principalmente en productos con omega 3 (se ha demostrado que repercute en beneficios como un menor deterioro cognitivo) como el pescado azul y el aceite de oliva.
Además, alimentos ricos en vitamina C, que según varios estudios se asocia con un mejor desempeño cognitivo debido a su función antioxidante y a que esta vitamina participa en la producción de los neurotransmisores (las encargadas de transmitir la información de una neurona a otra).
Y ahora… ¡es vuestro turno para crear estas navidades el menú perfecto que beneficie a vuestro cerebro! Esperamos que hayáis disfrutado este artículo tan acorde a las fechas en las que nos encontramos. ¿Os habéis sentido identificados? Ahora ya sabéis por qué no os podéis resistir a ese último trocito de turrón y por qué no podéis decir que no a un mantecado más.
Y por si os habéis quedado con ganas de saber más sobre este apasionante tema, compartimos con vosotros la entrevista a NeuroRachel el pasado sábado 25 de diciembre en Cadena 100 junto a Christian Gálvez y Víctor Parrado.
Para descubrir mucho más del apasionante mundo del neuromarketing os invitamos a descubrir la biblioteca personal de NeuroRachel. ¡Os esperamos!
El objetivo de cualquier campaña de marketing busca persuadir, impactar o crear deseos en su audiencia. Pero, ¿y si además mejora el bienestar de la sociedad?
Este es el objetivo del marketing social: alcanzar un impacto en los comportamientos de la audiencia para el target o el bienestar social. ¿Y qué ocurre si lo combinamos con el neuromarketing? Pues que al ser este un valor agregado que ofrece elementos que explican las reacciones emocionales de los individuos a los mensajes, está en perfecta sintonía con lo que busca conseguir el marketing social.
En este sector, los mensajes deben ser todavía más persuasivos para conseguir lograr creencias sólidas en el público. Por ello, detectar el papel de la reacción emocional a la publicidad social es vital para comprender el efecto real de los mensajes. Y como hemos comentado previamente, la aplicación de herramientas biométricas permitirá comprender las emociones en tiempo real, es decir en el momento en que se sienten, y permitirá a las marcas conocer cómo perciben el mensaje los individuos y persuadirles en su proceso de toma de decisiones.
Hoy os traemos un business case de neuromarketing aplicado a la comunicación social donde podréis comprobar la importancia de conocer el inconsciente del consumidor.
Los investigadores Margherita Zito, Alessandro Fici y otros, de la Universidad de Milán, llevaron a cabo un estudio en el que utilizaron herramientas de neuromarketing, para la elaboración de una nueva campaña de comunicación de UNICEF Italia, concretamente «Testamento Solidario».
¿Cuál fue el objetivo del estudio?
Evaluar diferentes propuestas creativaspara conocer la más efectiva en términos de respuesta emocional. De esta manera se buscaba optimizar la estrategia de comunicación, aplicando herramientas biométricas que permitiesen conocer la parte inconsciente del público, es decir, cuál de las distintas opciones generaba más emociones positivas y engagement que llevase al espectador a involucrarse con Unicef.
¿Cómo se llevó a cabo?
En el experimento participaron 70 personas (35 hombres; 35 mujeres; edad media 68,94 años) y se compararon dos anuncios y dos folletos diferentes. Como pregunta clave, se diferenció a los segmentos por si tenían o no hijos para evaluar los diferentes impactos en función de la presencia o ausencia de herederos potenciales.
Las herramientas de neuromarketing utilizadas para este estudio fueronel electroencefalograma (EEG), laconductancia de la piel (Skin Conductance) y el seguimiento ocular (Eye Tracking) junto a facial coding.
Considerando la posibilidad de detectar la reacción emocional y la activación neurofisiológica en general, estas técnicas de neuromarketing son métodos importantes y útiles para comprender las respuestas de los consumidores y captar sus dinámicas vinculadas a las donaciones o compromiso con los problemas sociales.
El spot A (mostrado al primer grupo) tuvo como objetivo concienciar al usuario a través de una historia basada en el papel de la memoria histórica que el donante puede crear después de la muerte a través de acciones durante toda su vida. La secuencia se basa en la posibilidad de sobrevivir en la memoria de muchos niños desafortunados, gracias a las donaciones.
En el caso del spot B, el mensaje estaba más basado en el principio de agradecimiento y el de reciprocidad.
Además, una vez finalizada la visualización de ambos spots, se llevo a cabo un análisis más detallado sobre dos folletos de Unicef entregándoselos a ambos grupos (cada folleto relacionado a un spot). En este estudio, el objetivo no fue el análisis de las diferencias en el estilo comunicativo, sino que estos flyers tuvieron más rendimiento al proporcionar información desde un punto de vista perceptivo. En ambos, el reclamo principal fue la frase «Cuando te hayas ido, todavía estarás ahí para ellos». También los colores de la sección principal y el diseño general eran los mismos. La diferencia entre ambos flyers estaba la imagen (dos niños diferentes) y la superposición entre el claim y la imagen de fondo.
A continuación os mostramos ambos folletos y cómo se dispusieron sus elementos:
¿Cuáles fueron los resultados?
El análisis mostró diferencias estadísticamente significativas entre las propuestas creativas, tanto en la implicación cognitiva, como en la activación emocional, particularmente para quienes no tienen hijos (que era el público objetivo de esta campaña).
Este fue el resultado del eye tracking, a través de un mapa de sombras que muestra cuáles fueron los elementos que captaron más la atención del público.
Los resultados indican claramente una mayor eficacia del folleto A en atraer al usuario al Call to Action (texto que aparece en la parte inferior y que motiva al espectador a donar). Esto es debido también al poder de la fotografía del donante para atraer especialmente al grupo que no tiene hijos, ya que se sienten identificados con él. En la estructura gráfica y el diseño del folleto B vemos que el rostro del donante está parcialmente cubierto por el logotipo de Unicef, lo que podría explicar una mayor tasa de visualización del logo en el folleto B.
Además, se les hizo rellenar un autoinforme una vez acabado el experimento, escrito en modo encuesta cuantitativa donde valoraban en una escala de likert del 1 al 5 cuánto les había gustado cada spot, la percepción de efectividad y la probabilidad de futuras donaciones. En este no hubo resultados reveladores, a diferencia de los resultados del electroencefalograma y skin conductance, que dejaron claro un spot favorito. Queda así patente que el enfoque neurocientífico de la comunicación en este área es, por tanto, un valor añadido potencial para investigar el aspectos emocionales independientemente del discurso racional que los participantes hicieron una vez concluida la experiencia.
Tras analizar los resultados de todas las herramientas utilizadas en el estudio, Unicef decidió elegir el spot A, el cual obtuvo mejores resultados en cuanto a respuestas emocionales positivas y motivación para llevar a cabo la donación (el objetivo primordial de la campaña).
La elección de la campaña con mejores resultados en el estudio, consiguió un incremento del 35% de las donaciones. ¡WOW!
Os dejamos a continuación la versión de Unicef España de esta campaña, para que podáis ver de primera mano cuál fue el concepto que triunfó en el experimento para Unicef Italia.
Una vez más, el análisis realizado con técnicas de neuromarketing ha permitido comprender y descubrir la mejor solución, la más adaptada al público objetivo y a los objetivos que Unicef quería conseguir. ¡La magia del neuromarketing!
¿Escucháis ese sonido?¡Son las épocas de gran consumo acercándose!
Algunos las recibís con muchísima ilusión, y otros… con un poco más de miedo, ya que crean el ambiente ideal para que fluyan las compras compulsivas e inconscientes (y muchas veces, sin control).
¿Sois de los que os dejáis llevar por ese sentimiento de ahora o nunca y arrasáis con todos los descuentos?
Uno de los momentos que ha favorecido este tipo de compras de impulso, es el Black Friday, una fecha que seguro tenéis apuntada en el calendario si buscáis encontrar auténticas gangas. Esta festividad comenzó en Estados Unidos como un día de grandes descuentos el día posterior a Acción de Gracias, y que con el paso de los años y la creación de campañas publicitarias más invasivas se ha conseguido establecer en España igualándose al nivel de las míticas rebajas de enero.
Todos hemos comprado alguna vez algo que no necesitamos, pero pocas veces nos paramos a pensar en qué nos ha movido a tomar esa decisión, y es ahí donde entra la neurociencia para explicárnoslo.
Como os hemos mencionado ya en otros artículos, existen dos modos de pensar establecidos por Daniel Kahneman,el sistema 1 (rápido, instintivo, emocional y subconsciente) y el sistema 2 (más lento, deliberativo, lógico, racional y consciente).
¿Cuál creéis que se activa durante el Black Friday?
Efectivamente, elsistema 1, el cual Kahneman explica que supone asociar nueva información con patrones o pensamientos ya existentes. Es la forma intuitiva de “reacción instintiva” de pensar y tomar decisiones, forma “primeras impresiones” y, a menudo, es la razón por la que saltamos directamente a las conclusiones.
Así, gracias a la neurociencia sabemos que la mayor parte del tiempo decidimos de manera rápida, automática, de manera instintiva, a veces inconscientemente, e influenciados por el contexto. Y precisamente este el momento donde las marcas aprovechan estos momentos de impulsividad para conseguir aumentar sus ventas.
Pero… ¿QUÉ OCURRE EXACTAMENTE EN NUESTRO CEREBRO?
Como comenta Candela Molina Gutiérrez (psicóloga general sanitaria y coordinadora de Cepsim Avenida de América) en esta entrevista, las ofertas estimulan el sistema de recompensa del cerebro porque generamos la expectativa de obtener algo satisfactorio. Así, nuestra motivación por la compra cambia, activándose las áreas del cerebro implicadas en el placerinmediato y motivando los comportamientos de consumo.
¿Cuáles son las áreas que participan en el circuito de recompensa durante el Black Frida y cuando estamos de compras? Principalmente destacar el núcleo accumbens, asociado a la aparición de la sensación del placer, y la dopamina, que participa en procesos cerebrales como la motivación y la recompensa ante estímulos placenteros (induce a la repetición de las conductas que nos comportan placer).
Cuando la parte emocional del cerebro está muy activada, limita el funcionamiento de la parte más racional que nos advertiría de que ese producto no es tan necesario, tan útil, tiene características negativas o un precio elevado. Y ahí es donde entran en juego los descuentos del Black Friday.
Es muy importante destacar también por otro lado que dentro del lóbulo frontal hay una zona determinante que nos permite tomar decisiones en un contexto cambiante (como es el de las rebajas): la corteza prefrontal ventromedial.
Estamonitoriza el coste de oportunidad (en este caso, el dinero que estamos dispuestos a pagar), en función de un contexto determinado. Del mismo modo en que esta región nos permite sopesar la opción más ventajosa en un determinado contexto, será la que nos determinará si una oferta merece o no la pena. De alguna manera, esta zona del cerebro nos permite anticipar los problemas o beneficios que podemos tener ante una determinada circunstancia. Y sirve así, entre otras funciones, para contrarrestar la acción de la amígdala, el núcleo relacionado con la gestión de las emociones.
En resumen, una misma situación de oferta puede entenderse como un descuento sin sentido o como una oportunidad que no hay que dejar escapar. Esto dependerá de la percepción del cliente, su experiencia y qué regiones del cerebro se activan en su proceso de compra: por un lado, las neuronas de la corteza prefrontal ventromedial monitorizarán la cantidad de dinero que los consumidores están dispuestos a pagar. El núcleo accumbens nos empujará a comprar aquello que ansiamos, sin importar el coste, mientras que la corteza prefrontal dorsolateral nos instará a tomar una decisión más racional. La acción combinada de todas estas regiones determinará qué decisión acabamos tomando ante una determinada oferta.
¿Qué tipo de emociones experimentamos en el Black Friday?
Estas las vivimos, generalmente, en fases muy diferenciadas:
#1. EXCITACIÓN por todo lo que queremos comprar.
#2. ESTRÉS a través del cual se vive que esa expectativa de recompensa se puede acabar («esta oferta sólo está hoy”) y eso motiva a la compra.
#3. ANSIEDADpor no obtener aquello que deseamos (cuando ese producto ansiado se ha agotado o finalmente hemos descubierto que no tenía el descuento que creíamos o nos habían prometido).
#4. ESTIMULACIÓN Y SATISFACCIÓN que generan una recompensa placentera al obtener el producto deseado.
#5. NEGACIÓN al no ser conscientes de las compras compulsivas.
#6. CULPA tras la compra o la valoración crítica de los productos adquiridos, una vez se nos pasa la gratificación de comprar. Tras la compra el placer generado disminuye porque se ha satisfecho ese deseo y entonces comienza a trabajar la parte del cerebro encargada de la racionalidad y la evaluación crítica, que puede valorar esa compra como un gasto innecesario y a consecuencia, podemos experimentar culpa.
Y vosotros, ¿también experimentáis este tipo de emociones cuando os vais de rebajas?
Esperamos que hayáis disfrutado de este artículo muy acorde a las fechas en las que nos encontramos, con el Black Frida. Y por si os habéis quedado con ganas de saber más sobre este apasionante tema, compartimos con vosotros la entrevista a NeuroRachel en Cadena 100 junto a Christian Gálvez y Víctor Parrado.
Para descubrir mucho más del apasionante mundo del neuromarketing os invitamos a descubrir la biblioteca personal de NeuroRachel. ¡Os esperamos!
El ecommerce se ha convertido en una parte natural de nuestro día a día marcando un antes y un después en nuestros hábitos de compra.
Según una encuesta realizada entre el 16 y el 30 de octubre de 2021, aproximadamente el 70% de los participantes afirmó haber comprado productos relacionados con la moda a través de la web (categoría reina en España en el mundo online), mientras que en segunda posición se situaron entradas, libros, música y otros productos y servicios vinculados con el ocio.
El problema actual es que, a medida que el sector crece también lo hace el fraude informático, afectando a la confianza de los consumidores. Por ello, a la hora de desarrollar estrategias de marca será cada vez más importante explorar y descubrir qué componentes de la experiencia online, desde el punto de vista del cliente, afectan a sus emociones a la hora de la toma de decisión de compra.
De 50 milisegundos a 3 segundos es el tiempo que necesita nuestro cerebro para generar una primera impresión sobre una tienda web, la cual será determinante para que el usuario continúe en esa página o por el contrario, prefiera abandonarla para buscar en otros sitios.
Por todo ello, las marcas deben incluir en su web elementos generadores de confianza, ya que el consumidor no puede tocar el producto o tener un diálogo cara a cara con el vendedor. Diseño, claridad en los textos, el ‘packaging’ o incluso la forma en la que recibimos una compra en casa se convertirán en algunas de las claves para conseguir emocionar a los clientes y generar engagement.
¿Cómo organizar y mostrar los elementos de una tienda online para generar confianza en la primera impresión e interactuación con la web? ¿Qué otros factores son importantes cuando se desea atraer dicha confianza?
Hoy os traemos un estudio muy interesante en el que se investigó sobre esta cuestión. ¡Muy atentos a sus resultados y conclusiones!
En 2017, los investigadores suecos Gustav Bergman y Felix Norén, del KTH Royal Institute of Technology, llevaron a cabo un estudio con el objetivo de identificar qué partes gráficas de una página web influyen a la hora de generar confianza en el consumidor.
Los participantes fueron 27 estudiantes de entre 19 y 31 años, quienes tuvieron que visionar durante 7 segundos varias páginas web que crearon los investigadores usando distintas combinaciones de colores, fondos, sellos de confianza e información de contacto. Una vez vistas todas, los sujetos tenían que responder con un «sí» o un «no» a la pregunta: «¿Te parece que esta tienda online es de confianza?», además de una encuesta rápida con preguntas sobre su edad, sexo y si tenían alguna opinión sobre las webs y el experimento en general.
A continución podréis ver cuáles fueron los diferentes diseños que se utilizaron en el experimento.
Sello de confianza: La imagen inferior contiene un sello o certificado (Trygg E-Handel) mientras que la superior no. En el estudio, 20 personas respondieron que la imagen con el sello les generaba más confianza que la superior, frente a las 7 que dijeron que no.
Uso del color en la tipografía: La imagen superior utiliza el color verde en sus letras mientras que la inferior el morado. Esta diferencia fue percibida como importante ya que la imagen con el color verde fue elegida por 12 personas como más confiable, mientras que la morada solo por 6 personas.
Banners: En la web inferior se añadieron banners publicitarios en los laterales. La que no contenía publicidad se percibió como más confiable por 24 personas, mientras que la inferior únicamente por 7.
Botón de información: En este caso, ambas imágenes cuentan con un sello de confianza y letras en color verde. La diferencia se encuentra en que el diseño de web inferior cuenta con un botón de información justo al lado del precio. En el estudio quedó reflejado que generaba mas confianza la presencia de este botón (elegido por 17 personas).
Uso del color de fondo: Se propusieron diferentes colores y tonalidades para el fondo de la web, y el elegido fue el de la última imagen, un verde clarito muy suave. Este color generaba más tranquilidad y confianza (22 personas lo eligieron) frente a colores más oscuros o de alta saturación.
CONCLUSIONES:La mayoría de los sujetos que participaron en el estudio coincidieron en que:
Los colores muy saturados no eran atractivos y afectaban a la confianza de manera negativa.
Las tiendas web que parecían blogs y que utilizaban tipografías muy básicas y menos profesionales (estilo Comic Sans) también les restaba confianza.
Además, un sello de calidad e información extra sobre el producto consiguen compensar un mal diseño gráfico y mal uso de los colores o tipografías en cuanto a confianza en la web.
Queda claro que las primeras impresiones cuentan, y mucho. No importa cuál sea tu producto, porque si al usuario no le convence el diseño y disposición de tu web, este no va a confiar en ti y abandonará la página inmediatamente.
¿CÓMO PUEDES APLICAR LA NEUROCIENCIA PARA CONSEGUIR CONFIANZA EN TU PÁGINA WEB?
Según Sam Page, autor del libro «La psicología de la persuasión en la era digital», el diseño web no es tan simple como «hacer que quede bonito», sino que cada uno de los elementos cuenta. Desde la disposición, los colores (como os comentamos en el artículo anterior), la tipografía, todo tiene un impacto psicológico en tus clientes potenciales. Y por ello, tomar las decisiones correctas en cuanto al diseño web marcará la diferencia entre éxito y fracaso.
A continuación compartimos con vosotros algunas #neurotips extra para aplicar en vuestra web.
#1OPTIMIZA LA DISPOSICIÓN DE LA INFORMACIÓN: La disposición y organización de los elementos será la base sobre la que construirás el resto de tu web. Según un estudio con eye-tracking que realizó el Grupo Normal Nielsen, especialistas en experiencia del consumidor, vieron que los usuarios seguían siempre el mismo patrón de lectura y atención independientemente del tipo de web que estuviesen viendo. Y este fue el patrón con forma de F: los usuarios comienzan leyendo en movimiento horizontal, normalmente en la parte superior de la web. Después, bajan un poco y vuelven a realizar el movimiento horizontal pero durante menos tiempo que la primera vez. Finalmente, miran toda la parte izquierda de la web con un movimiento rápido vertical. Por lo tanto, asegúrate de que los elementos e información más importantes que quieres destacar están situados en las zonas más susceptibles de ser vistas. El lugar en el que comienza nuestro recorrido visual será siempre en la esquina superior izquierda, por lo que será el lugar perfecto donde colocar tu logo y tu slogan o propuesta de valor, ya que favorecerás el recuerdo de tu marca.
#2 UTILIZAIMÁGENES IMPACTANTES: Haz que el 70% de tu web sea visual para captar la atención del cerebro primario. Fotos grandes, nítidas y de calidad que den a tu web un look más profesional, y por lo tanto, generadoras de confianza. Las imágenes te pueden ayudar a mejorar la percepción que tiene el usuario de tu web, y por lo tanto, de tu marca. Fotos, infografías y contenido multimedia en el cuerpo del texto conseguirán romper con la monotonía y harán tu web mucho más atractiva. Será por lo tanto muy importante reducir el texto, utilizando mayoritariamente títulos y subtítulos en contraste con el fondo blanco que te ayudarán a destacar la información más importante sin saturar al usuario.
#3 ELIGE LA TIPOGRAFÍA MÁS PROFESIONAL: Se trata de un elemento que juega un papel muy importante en la manera de la que tu web es percibida. Utiliza las tipografías con serifa si lo que quieres es transmitir un mensaje de autoridad, respeto, solemnidad, de marca tradicional (Baskerville, Bodini, Garamond, Times New Roman…). Si por el contrario quieres ser percibido como una marca moderna, minimalista, objetiva y estable, las tipografías sin serifa como Arial, Helvetica o Century Gothic serán las perfectas para mostrar tu identidad. También será muy importante tener en cuenta el tamaño de letra, ya que no es lo mismo leer en papel que leer en pantalla.
#5 ÚNETE A LA GAMIFICATION: Aplica el formato ‘videojuego’ en tu web que motive una experiencia de compra totalmente diferente y memorable. El cerebro del cliente libera dopamina como resultado del sentimiento motivacional de haber competido y ganado una recompensa, que le hará sentir un plus de felicidad. Ofréceles un regalo por su compra, organiza concursos o subastas que generen ese sentimiento de victoria en los compradores.
#5 QUE EL CEREBRO NO SE CANSE: El cerebro primario es perezoso y no quiere realizar esfuerzos extra para comprender lo que se le está explicando. Por ello, cuando describas tu producto o servicio, es muy importante el uso de la brevedad y las palabras sencillas y positivas que apelen a emociones. Además, utilizar una lista de puntos con todas sus características favorecerá que al cliente le llegue la información cuanto antes. Evitar cualquier grado de dificultad favorecerá que el comprador permanezca en la web y no la abandone rápidamente.
Así es como en The Smart Bubble aplicamos neuromarketing en todas las estrategias que llevamos a cabo con nuestros clientes. ¡Esperamos que hayáis disfrutado y aprendido un poquito más de este apasionante mundo!
Para descubrir mucho más os invitamos a descubrir la biblioteca personal de NeuroRachel. ¡Os esperamos!